domingo, 14 de julio de 2019

JAZZ Y POLÍTICA



Jazz y política: ¿cómo serían los candidatos si fueran músicos?

Federico Martínez Penna, periodista de Rolling Stone, junto a otros artistas tuvieron la creativa idea de pensar como serían los principales candidatos en estas elecciones si fueran artistas de jazz.

El periodista musical Federico Martínez Penna, realizó un creativo collage junto a otros artistas, imaginándose como serían los principales candidatos presidenciales...si fueran artistas de Jazz.

El resultado fue definitivamente interesante, ya que no sólo en lo plástico, sino que también el perfil musical de los grandes del jazz fue asimilado a los perfiles políticos de los candidatos.


Así por ejemplo la fórmula Fernández-Fernández terminó en la tapa de The Big Beat de Art Blakey & the Messengers, uno de los discos más famosos del aclamado baterista, publicado en el año de 1960.


Para el caso de Macri-Pichetto, la dupla peronista-macrista fue combinado con la tapa del disco Una Más. Más allá de la referencia obvia del título del disco, con las aspiraciones reeleccionales de Macri, en cuanto a lo musical, Una Más es una mancomunación de varios artistas de jazz de la década del 60 que lograron amalgamar varios estilos distintos de la herencia personal de cada música particular.


Para las candidaturas del Frente de Izquierda-Unidad de Nicolás del Caño y Romina del Plá, la elección fue muy atinada con la tapa del famoso disco de Lee Morgan Cornbread, no sólo por el rojo vibrante del arte de tapa, sino también por el título Cornbread (pan de maíz), que está claramente identificado con una comida tradicional de las familias plebeyas y obreras en varios países angloparlantes.

También se puede aventurar que la propia historia de Lee Morgan, que salta rápidamente a ser conocido en la escena del jazz de fines de la década del 50 por integrar la banda del aclamadísimo Dizzy Gillespie con tan solo 18 años, haya influido para juntarlo con el jóven candidato de la izquierda.


Tomando el perfil más auto-referencial y solitario de Roberto Lavagna -que recordemos que tuvo una amplia gama de posibles candidatos de fórmula en varios frentes distintos para terminar en una lista propia- quizás los artistas del collage optaron por el disco hub-tones, que más allá del juego de palabras, hace referencia al protagonista del disco, Freddie Hubbard.

martes, 9 de julio de 2019

LA BUENA SALUD DEL JAZZ ITALIANO


Se sabe que el jazz europeo es una usina de creatividad permanente, que en muchos casos revitaliza el lenguaje del género al incorporar elementos de la tradición sonora de cada región. Y Europa, por cierto, está ligada a la vida ûy al exilio- de muchos grandes músicos norteamericanos, que en cierto momento percibieron que recibían mayor consideración allí que en su propio país. Habrá que recordar los casos de Dexter Gordon, Kenny Drew o Stan Getz, entre tantos otros, que le deben a ciudades como Copenhague una oportuna contención para su desarrollo artístico.

En las últimas décadas, a fuerza de apoyo estatal y privado, organización de festivales (el de Umbria es una institución), proliferación de sellos discográficos y, fundamentalmente, surgimiento y consolidación de grandes músicos, Italia se ha constituido en una suerte de faro en el Viejo Continente para el presente del jazz.

Ya no sólo son los trompetistas Enrico Rava y Paolo Fresu o los pianistas Enrico Pieranunzi y Stefano Bollani los embajadores de esta ola que se extiende más allá de Europa. El caso de los pianistas es emblemático: hay históricos que sigue grabando y tocando o lo hicieron hasta hace poco, como Renato Sellani ûde una sensibilidad superlativa, murió en 2014- o Franco DAndrea ûun innovador permanente- sino que recurrentemente se abre el camino para nuevas generaciones que aportan miradas novedosas. Hay que anotar en este listado a Stefano Battaglia, Rita Marcotulli, Claudio Cojaniz, Andrea Pozza, Danilo Rea, Giovani Mirabassi o Enrico Zanisi, entre tantos otros.

En Roma, un amplio complejo ideado por la comuna local que incluye el Auditorium Parco della Musica le dio un impulso decisivo al consumo de jazz. El complejo es administrado por una fundación que también cuenta con una Casa del Jazz y un sello discográfico cuyas ediciones es recomendable explorar. Recientemente lanzó dos discos de especial encanto: A Light Day, un solo piano de Franco DAndrea, y Hip! The Blossom Dearie Songbook, de la pianista y cantante Silvia Manco, acompañada por Enrico Rava en trompeta, Max Ionata en saxo, Dezron Douglas en bajo y Jerome Jennings en batería.

Capítulo aparte es el de los sellos independientes. Muchos marcaron una época, como el sofisticado Egea, donde grabaron Pieranunzi, Marcotulli, Bebo Ferra, Pietro Tonolo y Gabrielle Mirabassi, entre otros, o también Splasc(h) -que lanzó a Fresu-, Vía Veneto y Philology, que reclutó a grandes músicos no italianos, como Chet Baker y Lee Konitz. Hoy, CamJazz tomó la posta de las ediciones especialmente cuidadas. Acaba de lanzar dos tandas de exquisitos discos grabados en vivo en "Wineries" de distintas regiones italianas, en las que se entremezclan solos, dúos y tríos de los más grandes músicos locales, como Pieranunzi y Rita Marcotulli. CamJazz también administra el catálogo de otros dos reconocidos sellos como Soul Note y Black Saint. Hay algunos más igualmente activos para prestar atención, como Auand o Dodicilune.

Y hasta el reconocido ECM concedió amplio espacio a artistas italianos. El último ejemplo es un extraordinario disco que acaba de lanzar con el dúo del clarinetista Gianluigi Trovesi y el acordeonista Gianni Coscia en homenaje a Umberto Eco, La misteriosa música della Regina Loana.

domingo, 23 de junio de 2019

GRANDES DEL JAZZ


Dizzy Gillespie cruzando el centro de Buenos Aires a caballo y vestido de gaucho rumbo a una grabación con Osvaldo Fresedo. Louis Armstrong preso en una comisaría por ruidos molestos tras un almuerzo con comida judía cocinada por la madre del baterista Leo Vigoda. 

Ella Fitzgerald contratada como número vivo antes de una función de cine. Stan Getz y un joven Gary Burton deslumbrados por el conjunto de Astor Piazzolla. Duke Ellington aterriza en Ezeiza y pregunta ¿adónde está Oscar Alemán? Las grabaciones perdidas de Lionel Hampton en Buenos Aires y de la orquesta de Rodolfo Alchourrón con músicos de Count Basie y los discos del Mono Villegas con solistas de Ellington, el de Steve Lacy con Enrico Rava en vivo y el de Edmond Hall con músicos argentinos. 

Dos casi desconocidos Michel Legrand y Catherine Deneuve sorprendiendo a los músicos locales en un boliche de Olivos. Los primeros contactos de grandes como Lalo Schiffrin y Sergio Mihanovich para continuar sus carreras en los Estados Unidos. Charles Mingus atendido de urgencia en la guardia del Hospital Fernández. Bill Evans tocando para un puñado de personas en San Nicolás.

Estas y otras muchas historias de recitales, banquetes, trasnochadas jam sessions (o "pizzas", como se las llamaba entonces) en boliches como Jamaica, 676 y La Cueva o en casas de los músicos locales, enseñanzas, amistades, borracheras, caminatas y aventuras por las calles porteñas son parte de los testimonios que Claudio Parisi recolectó de numerosos músicos, periodistas y melómanos amantes del jazz que fueron testigos de las visitas de los más grandes del género a la Argentina.

En julio llega a las mejores librerías de la Argentina:
Grandes del jazz internacional en Argentina (1956-1979)
de Claudio Parisi
un libro de Gourmet Musical Ediciones.

domingo, 16 de junio de 2019

MILES DAVIS - RUBBERBAND


En 1985, Miles Davis comenzó a grabar un álbum llamado; "Rubberband", que iba a ser su primer álbum para Warner Bros. Records después de su salida del sello Columbia. Ese registro fue finalmente archivado y su primer álbum para Warner sería "Tutu" de 1986. Pero el año pasado vio la luz la canción principal del álbum de Davis, "Rubberband", lanzado en un EP del mismo nombre .

Días atrás se anunció que Rubberband se lanzará en su totalidad, completado por los productores originales, Randy Hall y Zane Giles, junto con el sobrino de Davis, Vince Wilburn, Jr., quien actuó en las sesiones del álbum original. La fechas es el 6 de septiembre a través de Rhino Records. Creo a título personal que si fuera por las discográficas, sacarían un nuevo/viejo disco todos los días, para que sigamos mordiendo el anzuelo comercial.

En el álbum aparecen Lalah Hathaway y la cantante de R & B / jazz; Ledisi, quienes figuran como invitados en una versión alternativa de la canción principal, "Rubberband of Life", que apareció en el EP del año pasado. En abril, se anunció que las grabaciones completas de Davis de sus sesiones sobre; "Birth of the Cool" se editarían en vinilo.



domingo, 9 de junio de 2019

MATTHEW SHIPP - SIGNATURE




Matthew Shipp se ha establecido como el principal pianista de jazz de su generación en el transcurso de una carrera de tres décadas que incluye muchos álbumes aclamados bajo su propio nombre más su destacada permanencia en el David S. Ware Quartet y una amplia gama de colaboraciones para todos los gustos.

De Spring Heel Jack, Ivo Perelman, Sabir Mateen, Darius Jones, Joe Morris, Jemeel Moondoc, Mat Walerian y muchos más. ESP-Disk 'en sus cuatro años de asociación con él ya ha presentado a Shipp en proyectos de solo, dúo, trío y cuarteto. 

En "Signature", suma a su trío a el contrabajista Michael Bisio y el baterista Newman Taylor Baker. Shipp dice: "El trío de piano es una configuración básica en el jazz, y es un honor tomar un área bien explorada y aplicar mi imaginación para ver dónde podemos ir. Ayuda que mis compañeros de trío sean geniales.

Comenzando en la era del bebop, la línea de piano, contrabajo y batería ha sido el formato de jazz más clásico en el que se presenta el piano, acumulando el peso de la historia y las expectativas críticas.

En este entorno, un músico no convencional como Shipp puede infiltrarse en el Newport Jazz Festival, Jazz en el Lincoln Center, el Museo de Arte Moderno de la ciudad de Nueva York y otros bastiones de establecimientos en un formato familiar y luego desatar sus ideas sobre audiencias que podrían normalmente no exponerse a su estilo, pero gracias a escucharlo en el lenguaje del trío de piano, se puede entender mejor el mensaje que el Matthew Shipp Trio tiene que transmitir.

Shipp, Bisio y Baker se reunieron en el lugar de preferido de Shipp, el estudio; Park West Studio del ingeniero Jim Clouse, el 9 de julio de 2018 y colocaron en el álbum, una serie de primeras tomas. Es un digno sucesor tanto de los preciados lanzamientos anteriores del grupo como de los icónicos tríos de piano a lo largo de la historia del jazz.

Matthew Shipp: Piano
Michael Bisio: Contrabajo
Newman Taylor Baker: Batería


domingo, 2 de junio de 2019

EN EL MAELSTRÖM


"Dada su naturaleza polimorfa, ¿puede una definición de la improvisación ser otra cosa que el congelamiento ilusorio y momentáneo de un movimiento perpetuo, de ese descenso al Maelstróm en el que los objetos reconocibles dan vueltas en una lenta caída hacia el olvido? 

Los intentos anteriores, por parte tanto de músicos como de académicos, sugieren que una definición de ese tipo sería tan insensata como esa fábrica de teoría que hoy bulle en las conferencias universitarias y papers académicos, especialmente en esos en los que neurocientíficos tocan en el piano clichés de jazz de comienzos de los años sesenta dentro de escáneres de resonancia magnética para demostrar alguna vaguedad sobre la improvisación y la actividad cerebral. 

Todas estas actividades pueden ser fácilmente desligadas de la práctica, incluso de manera deliberada; los practicantes (en especial los músicos improvisadores) "no saben" lo que están haciendo; la improvisación solo puede tener lugar en la vorágine que conecta estados de inconsciencia con momentos de una aguzada conciencia. 

¿Quién se atrevería a entrar en este Maelström sin experiencias previas? Es necesario que las alarmas suenen periódicamente, los recordatorios de Bailey, acaso también de Berio (ambos fallecidos tiempo atrás), de que la improvisación es tan personal como social, que es una actividad grupal basada en la práctica, cuya falta de coherencia entre acción y dialéctica es catastrófica para su credibilidad pero vital para su adaptación. 

Y qué decir de su historia, si es que es posible decir algo, dados los orígenes no registrados de la improvisación libre, la documentación fragmentada de su trayectoria a partir de la década del sesenta y su propia transitoriedad: ejecuciones que o bien se esfuman, o bien subsisten en grabaciones que terminan siendo rarezas caras y codiciadas. 

Los intentos que ha habido de escribir su historia han sido someros y parciales en los mejores casos; en los peores, son lisa y llanamente ficciones, aunque consistentes en su adhesión al relato ortodoxo. Este dice más o menos lo siguiente: a fines de los años cincuenta el jazz se sacó de encima las estructuras armónicas de la canción popular y de ese modo se produjo el salto al acalorado período del free jazz moldeado por Cecil Taylor, Ornette Coleman, Milford Graves, Sunny Murray, Albert Ayler, John Coltrane y muchos otros. Más o menos al mismo tiempo, compositores como John Cage rechazaron los sistemas compositivos existentes y estructuraron su música según procedimientos aleatorios. 

En algún punto a mediados de los años sesenta, estas dos estrategias de la vanguardia convergieron para dar origen a una tercera corriente (que no es el estilo conocido como Tercera corriente), de ahí entonces la improvisación libre. Para ser un relato conveniente, hay que decir que tiene su grano de verdad; pero es también un linaje que me resulta sumamente sospechoso."

Fragmento de "En el Maelström. Música, improvisación y el sueño de libertad antes de 1970" David Toop (2018)