domingo, 18 de noviembre de 2018

HERNÁN MANDELMAN - MEMORIA


Nueva entrega del baterista perteneciente a la generación de músicos que cambiaron el sonido y lenguaje local, desde una corriente que denominaría mainstream contemporáneo; sustentado en una prédica de matices melódicos, de buen gusto y frescura.

La estructura compositiva se desenvuelve desde un lugar delicado y sutil donde radica el ritmo pausado, que se expresa con controlada cadencia, aún en los momentos más agitados.  

Los instrumentos tejen con soltura una amalgama de sonidos y recursos, redescubriendo paisajes en la medida justa. Aún movidos por una actitud de búsqueda, es música viva con una  lírica innegable, que no pierde los estribos.

El microcosmos de la banda que lo acompaña como una máquina bien aceitada, todos ellos reconocidos del panorama local; hacen que las composiciones suenen vivas, flexibles, con rica interacción y fluidez.

El líder, como en el tercer momento de la dialéctica, donde se concilian los opuestos, da muestras de madurez en su pluma. El titulo, toda una declaración de intenciones, hace referencia a ese acto político que nuestro país debería tener en los tiempos que corren y según sus propias palabras, pretende ser un humilde homenaje a todos los que creyeron en ideas superadoras y en el cambio social, aun perdiendo la propia vida en esa lucha.

Juan Cruz de Urquiza: Trompeta
Natalio Sued: Saxo tenor
Rodrigo Domínguez: Saxo alto
Francisco Lo Vuolo: Piano
Sebastián de Urquiza: Contrabajo
Hernán Mandelman: Batería y Composición

domingo, 11 de noviembre de 2018

ELEMENTAL DEXTER



Es sabido que en la década del 60 Europa se mostraba como un territorio más amable para los músicos de jazz que la propia cuna del género, los Estados Unidos. Había menos racismo y hasta mejor predisposición de las audiencias para adentrarse en las innovaciones y experimentaciones que proponían aquellos que emergían de la era del hard bop.

Muchos músicos norteamericanos eligieron en ese entonces ciudades europeas como base de operaciones. Shows, giras y grabaciones alimentaron la carrera de muchos artistas imprescindibles y a la vez dejaron música que hizo historia.

Dexter Gordon, uno de los grandes saxofonistas surgidos con el estallido del bebop, se estableció en Europa por casi 15 años, cuando apenas arrancaban los 60. Allí grabó para Blue Note el disco "Our Man in Paris", que se editaría a fines de 1963. Antes del lanzamiento de ese álbum, Gordon subió a escena en una rara presentación en la ciudad de Utrecht, acompañado por un trío holandés. Esa sesión, registrada en el club Persepolis, se edita en estos días con el título: "In the Cave", a cargo del Dutch Jazz Archive. Se trata de uno de los dos inéditos de Dexter Gordon que ven la luz por estos días. El otro es Espace Cardin, un disco de 1977 proveniente de un concierto en París que sería la única oportunidad en la que el saxofonista se cruzó con el legendario pianista Al Haig.

Pero volvamos a 1963. Gordon había abandonado los Estados Unidos luego de grabar para Blue Note; "Doin Allright", "Dexter Calling", "Go!" y "Swingin Affair". En la década del 50 fueron constantes sus problemas con las drogas como también recurrentes sus ingresos en prisión. Apenas asomó un atisbo de recuperación se quedó en Nueva York, donde recorrió clubes de jazz y se asoció con Blue Note. Luego de grabar "Swingin Affair" decidió partir a Europa. París y Copenhague fueron sus hogares sustitutos y donde actuó y grabó con asiduidad. Por eso la presentación en Utrecht que recoge el nuevo disco, "In the Cave" es una rareza bienvenida. Lo acompañan aquí Rob Madna en piano, Ruud Jacobs en bajo y Cees See en batería. El show se realizó poco después de la grabación de Our Man in Paris, pero antes de que este célebre álbum se lanzara al mercado.

El otro inédito que el sello InGrooves acaba de poner en la calle se registró 14 años después, cuando Gordon estaba por emprender el regreso a los Estados Unidos. "Espace Cardin" recoge un concierto de septiembre de 1977 en París, en el que Dexter compartió escenario con Al Haig, pianista de alto vuelo que supo acompañar a Charlie Parker y, naturalmente, a muchos otros grandes. 

Con formatos de CD y vinilo, "Espace Cardin" incluye un ensayo de Michael Cuscuna y se suma a la extensa y rica discografía de Gordon, a quien los no iniciados acaso recuerden por su papel estelar en la película Round Midnight. Por cierto fue mucho más que aquella actuación fugaz. Estos discos que asoman de los archivos nos ratifican el poder y la vigencia de su sonido.

domingo, 4 de noviembre de 2018

REST IN PEACE


Falleció Roy Hargrove , el trompetista de jazz que contribuyó con su sonido a trabajos de artistas como D'Angelo, Erykah Badu, Common y muchos más. La causa de la muerte fue un paro cardíaco. Tenía 49 años.

Un prodigioso talento cuya estrella se levantó a principios de la década de 1990, y fue descubierto por Wynton Marsalis cuando aún estaba en la escuela secundaria. Marsalis le dio a Hargrove la oportunidad, sumándolo a su banda y presentarlo junto a músicos reconocidos del argot jazzero. 

Después de su corto paso por la Berklee College of Music en Boston, Hargrove comenzó su carrera con seriedad, editando álbumes en solitario y tocando junto a notables figuras del jazz como Sonny Rollins, Herbie Hancock, Jackie McLean, Oscar Peterson y más.


Hargrove desarrolló su gusto por el neo soul y sonidos más recientes a principios de este siglo, colaborando con artistas como D’Angelo, Macy Gray, Nile Rodgers o Erykah Badu, pero su recuerdo más perdurable será como integrante de esa generación del neo-bop, o neotradicionalistas, a la que se dio en llamar The Young Lions (“Los jóvenes leones”), junto a Joshua Redman, James Carter o Antonio Hart.


Su deceso se produjo el viernes a los 49 años en Nueva York; sufría de una disfunción renal crónica que no le permitió en los últimos años desarrollar su carrera con normalidad.


Roy Anthony Hargrove
16 de Octubre de 1969 - 02 de Noviembre de 2018

martes, 23 de octubre de 2018

KEITH JARRETT – LA FENICE


Hay algún pianista que despierte más expectativa cuando toca en solitario que Keith Jarrett? Ya no están Randy Weston o Paul Bley. Quedan claro, Barry Harris o Junior Mance, o más acá Fred Hersch. Y en la vanguardia, músicos de culto como Matthew Shipp o Craig Taborn. Pero Jarrett es Jarrett y sus conciertos en solo resultan casi un rezo común con la audiencia, a menudo interrumpidos por fastidios o irritaciones varias con las que este músico extraordinario deja aflorar cierta dosis de intolerancia con cualquier elemento que pueda entorpecer su inspiración.

Y están los discos, claro, que forman testimonio de esas presentaciones sacrosantas, en teatros de jerarquía, y que van evidenciando el recorrido artístico de uno de los exponentes más respetados del jazz.

Desde su primera incursión en el piano solo con Facing You, un álbum de referencia insoslayable, hasta su último registro en el sello ECM, After The Fall, Jarrett demostró que es un improvisador de una fluidez inigualable, con un sonido reconocible y con una hipnótica presencia escénica.

Se anuncia ahora para dentro de diez días la edición de su solo piano en el Gran Teatro La Fenice de Venecia, que se grabó en julio de 2006 y que ECM lanzará como disco doble con el título de La Fenice.

Es un acontecimiento absoluto para los seguidores de este pianista y para el mundo del jazz en general, especialmente si se tiene en cuenta que el nuevo disco sucede a varios grandes éxitos de Jarrett. Ante todo, el archiconocido Köln Concert, el disco de piano más vendido de la historia, pero también La Scala, de 1997, ambos editados por su discográfica ECM, al igual que su concierto en el Carnegie Hall y el reciente A Multitude of Angels, una caja de cuatro cds que reúne conciertos en Modena, Génova, Ferrara y Turín.

Hay repertorio variado en este nuevo trabajo, pero acaso poco importe, porque lo relevante de Jarrett es su inspiración para liderar un viaje que cautiva al que escucha como un hechizo inesperado. El track list indica que tocó aquella noche un tema tradicional, My Wild Irish Rose, standards como Stella by Starlight o composiciones propias como Blossom.

Este año, justamente, Venecia fue noticia en la vida de Jarrett, porque en la Bienal de esa ciudad recibió un León de Oro en el Festival Internacional de Música Contemporánea, distinción que antes se había otorgado a Pierre Boulez o György Kurtág, pero nunca a un músico de jazz.

Jarrett comenzó su productiva vinculación con ECM en 1971, cuando registró el mencionado Facing You. Hasta el día de hoy lleva editados decenas de álbumes en esta discográfica con diferentes formatos y grupos, aunque sobresale el trío con Gary Peacock y Jack DeJohnette. Con ellos se editó pocos meses atrás After The Fall, un disco doble grabado en Newark en 1998, luego de que una extraña enfermedad alejó a Jarrett del piano por casi dos años.

Con La Fenice, el pianista ratifica que nadie puede quedar ajeno a sus presentaciones sea cual fuera su etapa creativa- y también deja abierto un interrogante: ¿cuántas grabaciones quedan aún por conocer?


domingo, 14 de octubre de 2018

ART ENSEMBLE OF CHICAGO



El 2 de noviembre, el sello  ECM lanzará una integral que dejará de cama hasta el más pintado. El universo entero de Art Ensemble Of Chicago en 21 CD, con folleto de 200 páginas.

El respeto absoluto para Mafred Eicher que el próximo año cumplirá sus cincuenta años de trayectoria, con el sonido más bello que el silencio y nunca ha oído hablar de la crisis del disco, por no hablar de la desaparición del CD.

Es un enorme reconocimiento y sorpresa mayúscula craneada por el conductor del sello donde se reeditan con todos los clichés del mercado, álbumes esenciales del Art Ensemble: ("Nice Guys”, “Full Force”, “Urban Bushmen”, “The Third Decade”…) pero también los fascinantes perfiles de los miembros del grupo y sus artistas asociados, de Lester Bowie (“All The Magic !”, “Avant Pop”…) a Jack DeJohnette New Directions (“In Europe”…) pasando por Roscoe Mitchell (“Nine To Get Ready”, “Bells For The South Side”…), Wadada Leo Smith (“Divine Love”) y Evan Parker Transatlantic Art Ensemble (“Boustrophedon”)

Un punto no menor, es que la edición es limitada, solo para bolsillos pudientes, imagínense por estos lados olvidados del mundo, con el valor del dólar y ni hablar del euro. Playa lejana como decía Carlos Sampayo. De cajón, recomiendo su compra con los ojos cerrados y lo antes posible.


domingo, 7 de octubre de 2018

HAMIET BLUIETT


Se fue de gira, el gran músico de jazz, Hamiet Bluiett del que tengo muchos de sus trabajos, ejemplo de testimonio jazzistico. Enorme barítono, instrumento que utilizó como su modo de expresión principal, fue diestro en todo tipo de cañas. 

Miembro fundador del World Saxophone Quartet, y del Black Artists Group, murió el 4 de octubre en St. Louis a la edad de 78 años. Su trabajo sobre standars, del 97: "Ballads and Blues: Live at the Village Vanguard"; editado por Soul Note, es memorable. Fue parte, de la vanguardia de su época, dejando muestras de duro pelaje. 

El escritor Ron Wynn dijo: “No ha habido muchos saxofonistas barítonos más agresivos y demostrativos en la historia reciente del jazz que Hamiet Bluiett. Dominaba el registro inferior, tocando con furia y un nivel difícilmente superable que se vuelve aún más evidente cuando se mueve al registro superior, y luego regresa con facilidad a los niveles más bajos del barítono ". 

Un brindis por este quijote que fue fiel y original a sí mismo. 

Rest In Peace : September 16, 1940 - October 4 - 2018 Brooklyn

domingo, 30 de septiembre de 2018

MINGUS AL PODER



A fines de los 60 Charles Mingus estaba abatido por una honda depresión. Apenas salía de su casa en el East Side de Manhattan y no tenía en claro el rumbo que tomaría su música. Ya había adquirido amplia notoriedad en el mudo del jazz y también fuera de él con obras maestras como Tijuana Moods, Blues & Roots y The Black Saint and the Sinner Lady.

Pero había caído en un pozo del que logró emerger a partir de propuestas de músicos que lo valoraban y lo empujaban a volver al ruedo. De aquella resurrección surgió el disco Let my Children Hear Music, editado cuando ya había despuntado la década del 70. En la raíz del álbum hay una suerte de respuesta mingusiana al auge del rock. Por aquel entonces Mingus tocó con sus músicos en festivales al aire libre en Nueva York y antes del show recibía sugerencias sobre la orientación de los temas que debía interpretar. Le decían que el jazz y la improvisación aburrían a los jóvenes. Pero él estaba decidido a demostrar lo contrario. En una de esas presentaciones arremetió con su habitual dinámica improvisacional, sustentada en las raíces del blues y el eco de Duke Ellington, pero con un nivel de riesgo y exploración que los jóvenes del auditorio celebraron. "Ví sus caras y sus sonrisas", diría entonces el compositor y contrabajista. De allí el título del disco.

Meses después Mingus reuniría un grupo de músicos para una residencia en Detroit, que tuvo lugar en febrero de 1973. Fueron varias presentaciones en el Strata Concert Gallery que quedaron registradas en cinco master tapes que nunca se editaron. Hasta ahora. La gran noticia que vuelve a generar revuelo en el mundo del jazz tras los hallazgos de inéditos de Monk y de Coltrane- es la aparición de estas cintas que verán la forma de cinco vinilos también habrá versión en CD- a principios de noviembre, editadas por BBE Records.

Los shows fueron grabados por Robert Spangler para una radio pública enfocada en el jazz. Las cintas aparecieron recientemente en poder de la viuda del baterista Roy Brooks, integrante del grupo de Mingus, y todo se precipitó. Además de Brooks, formaron parte de esa banda el extraordinario pianista Don Pullen, el trompetista Joe Gardner y el saxofonista John Stubblefield, quien le duró solo cinco meses. Su carácter irascible lo obligaba a reemplazar músicos con demasiada asiduidad.

Los adelantos de este disco reflejan una energía y una sofisticación musical típicas de los grupos de Mingus, valores que contribuirían a fundamentar su pedestal en el Olimpo del jazz.

No quedaría mucho tiempo más para venerar la vitalidad de este innovador musical. A fin de 1977 le diagnosticaron ELA y ya no pudo volver a tocar. Pocos meses después, en silla de ruedas, presenció emocionado un homenaje que se realizó en la Casa Blanca a instancias del presidente Jimmy Carter. Murió al año siguiente en Cuernavaca. Su espíritu vive en la Mingus Big Band, que todos los lunes incendia de música el local neoyorquino Jazz Standard. Y se renueva también en este disco escondido que el mundo del jazz espera con ansiedad.