lunes, 24 de diciembre de 2018

VINILOLANDIA



La renovada avidez por el vinilo sigue marcando recorridos ascendentes, con un nivel de ventas que según mediciones relativamente confiables crece cerca de un 20% anual. Acaso el ritmo sea más vertiginoso, porque los canales de venta y el comercio on line, especialmente de álbumes usados, es difícil de registrar adecuadamente.

El mundo del jazz no ha sido ajeno a este reverdecer del LP. Ediciones que irrumpen en vinilo antes que en CD o en formato digital, sellos que han comenzado a reeditar buena parte de su catálogo en vinilo y, para los más sofisticados, un mercado de ediciones originales muchas de las cuales no se publicaron nunca en CD ratifican que el vinilo tuvo otro año de auge, que promete continuar.

Resonance Records, por ejemplo, lanzó primero en vinilo grabaciones inéditas del saxofonista Eric Dolphy de 1963 e hizo otro tanto con material de Cannonball Adderley. Sólo a principios del año próximo llegarán los CD.

El material rescatado de Charles Mingus en Detroit, que ha sido uno de los acontecimientos del año, tuvo su edición de lujo: una caja de cinco vinilos. El sello ECM, uno de los más valorados por los adeptos al jazz, viene editando buena parte de su material en vinilo y anunció que desde el año próximo reeditará muchos discos que habían quedado fuera de catálogo. El archivo de ECM es altamente valioso: desde Jarrett hasta Charles Lloyd; desde Paul Bley hasta Jan Garbarek o de Bobo Stenson a Pat Metheny, los artistas más renombrados pasaron por allí.

El trompetista Woody Shaw y el saxofonista Dexter Gordon también tuvieron ediciones recientes en vinilo. El primero con el disco Tokyo 1981 y luego con Live in Bremen 1983, ambos con un nivel de sonido a toda prueba. Dexter Gordon vio la luz también en ese formato con un disco en cuarteto en Tokyo 1975 y con un registro en vivo de 1977, Espace Cardin.

Pero más allá de estas ediciones que integran los listados de novedades, la adicción por el vinilo permite explorar grabaciones que sólo aparecieron en ese formato y que hoy resultan codiciadas. Hay en ese terreno mucha música de Mal Waldron, Hampton Hawes, Max Roach, Abdullah Ibrahim o Al Haig, entre tantos músicos con discos de circulación limitada pero que el devoto del jazz le seguirá el recorrido hasta hacerse de una copia.

En la Argentina el grupo Escalandrum lanzó en vinilo su nuevo disco, Studio 2, y hay otros artistas que se preparan para debutar en ese formato. Las ediciones internacionales usadas se pueden rastrear en sitios como Discogs, pero también está en Buenos Aires la disquería Mintons, en una galería de Corrientes y Uruguay, para quienes prefieren recibir sugerencias y revisar el abundante catálogo que allí se despliega.

Y, por cierto, hay más. Una pequeña discográfica gourmet, Newvelle Records, sólo edita vinilos para suscriptores y ya lleva tres temporadas con registros de lujo. Entre sus grabaciones, de cuidada edición, se cuentan trabajos especialmente encargados a músicos como Jack DeJohnette, Don Friedman, Frank Kimbrough, Bill Frisell y Kenny Werner. Nada menos.

domingo, 16 de diciembre de 2018

FIN DE AÑO


El año termina a toda celebración para el jazz y ya se aventuran nuevas propuestas para 2019. Aluvión de ediciones discográficas por estos días calmarán la ansiedad de los adictos al género, a la vez que festivales lejanos y cercanos sumarán adrenalina a quienes puedan trasladarse a otras latitudes.

Comencemos por los discos que comenzaron a circular en los últimos días, tanto en ediciones físicas como en plataformas digitales. Entre las novedades más recomendables figura el disco del trío de Fred Hersch, 97 @The Village Vanguard, que rescata una actuación del grupo justamente en 1997. Editado por Palmetto, el disco muestra a Hersch en un punto alto de su evolución musical, acompañado aquí por Drew Gress en contrabajo y Tom Rainey en batería.

También habrá que destacar un ambicioso proyecto del quinteto de Dave Douglas, el gran trompetista que estuvo en Buenos Aires este año como músico residente en la Usina del Arte. Brazen Heart Live es un combo de cuatro cds dobles que registran ocho sets del grupo en el Jazz Standard de Nueva York. Son todos músicos de primera línea, muchos de ellos conocidos por los porteños a partir de sus visitas a la Ciudad. Integran el quinteto, además de Douglas, el formidable saxofonista Jon Irabagon, Matt Mitchell en piano, Linda Oh en contrabajo y Rudy Royston en batería.

En la lista que gana las bateas este fin de año son infaltables tres álbumes de categoría, los tres de grandes pianistas. El primero es el del trío de Steve Kuhn, To and from the Heart, con Steve Swallow en bajo y Joey Baron en batería. Kuhn cumplió 80 años, con una natural madurez y vitalidad expresiva que demuestra de manera recurrente en sus habituales presentaciones en Birdland de Nueva York. Este nuevo disco es una obra cumbre en su trayectoria.

Otro de los registros de pianistas corresponde a Enrico Pieranunzi, quien en formato de trío se concentra en interpretar la música de Gershwin. Su compatriota Giovanni Mirabassi, también con un trío, produce un disco especialmente sofisticado, Summers Gone, acaso lo mejor que ha editado este artista italiano. Ambos fueron editados por el sello CamJazz.

En materia de festivales habrá que destacar la nueva edición de la cita tradicional de Punta del Este, que anima el incansable Francisco Yobino con la dirección artística de Paquito DRivera. Será entre el 3 y el 6 de enero en la Finca El Sosiego de Punta Ballena, y contará con la presencia de un destacado line up: Johnny ONeal, Gary Smulyan, Aaron Diehl, Benny Green, el cuarteto de Al Foster con Chris Potter en saxo, la cantante Nnenna Freelon y músicos argentinos como Diego Urcola y Pipi Piazzolla.

En enero también tendrá lugar, para los que puedan escapar a Manhattan, el NYC Winter Jazz Festival, que promete varios días de jazz con una sucesión de artistas en distintas locaciones de la ciudad. Decenas de nombres que son un imán para los amantes del jazz: Gary Bartz, Billy Hart, Dave Liebman, Mary Halvorson, Ralph Alessi, Vijay Iyer, Craig Taborn, The Bad Plus, Terence Blanchard, Marc Ribot, Larry Grenadier, Jon Irabagon, Amine Claudine Myers, Helen Sung y tantos más en un festival que quita el aliento.

domingo, 2 de diciembre de 2018

ERIC DOLPHY - MUSICAL PROPHET


Para Coltrane, Eric Dolphy era un par. Este saxofonista, flautista e introductor del clarinete bajo en el jazz, fue siempre una figura inclasificable para los críticos más puristas. Hasta la revista Down Beat llegó a calificar como “anti jazz” alguna de sus intervenciones, pero –nobleza obliga- se retractó poco después de su muerte temprana, en 1964, y lo incorporó a su Hall of Fame.

Dolphy vuelve a ser noticia ahora a partir de la edición de un vinilo triple del sello Resonance Records que en enero próximo tendrá su versión en CD y digital. Musical Prophet es el nombre del nuevo y esperado disco, que ya saltó a las tapas de las principales revistas especializadas: la foto de Dolphy es la cubierta de la norteamericana Down Beat; la británica JazzWise y la italiana Jazzit.

Todo se remonta al legado que Dolphy dejó luego de su trágica muerte en Berlín, el 29 de junio de 1964. No hay acuerdo sobre cuál fue la causa, pero lo cierto es que Dolphy sufrió un coma diabético antes de un show y los médicos lo trataron como si hubiera tenido una sobredosis. Claro, era negro y músico de jazz y eso alimentaba los prejuicios.

Cajas con grabaciones y audios quedaron en la casa de su amigo y mentor Hale Smith, quien sólo se animó a indagar en su contenido varios años después. En 1978 contactó al flautista James Newton, quien nueve años más tarde seleccionó un puñado de temas para una edición de Blue Note que ofició de ayuda para la familia de Dolphy. Tras la muerte de Smith, Newton quedó a cargo del legado y allí entró en escena el movedizo presidente de Resonance Records, Zev Feldman. Entre ambos escucharon varias horas de música archivada y definieron el contenido del proyecto que vio la luz esta semana. El título completo del disco es Musical Prophet: The Expanded 1963 New York Studio Sessons, que incluye dos discos de los tempranos 60, Conversations e Iron Man, más 85 minutos de música inédita.

La edición confirma el perfil absolutamente personal de Dolphy, que era capaz de innovar sobre un tema de Monk de por sí innovador como Epistrophy. Basta escuchar su performance en clarinete bajo en el que fue uno de sus últimos discos, Last Date, grabado en vivo en Holanda con el acompañamiento de músicos de vanguardia –el pianista Misha Mengelberg, el baterista Han Bennink y el bajista Jacques Schols- que entendieron a la perfección que el lenguaje de Dolphy no se asemejaba a nada que se hubiera escuchado hasta ese momento.

Las sesiones ahora editadas fueron registradas en julio de 1963, un año antes de su muerte, y para ese entonces Dolphy ya había compartido escena y estudio con figuras prominentes, desde Mingus y Blue Mitchell hasta Mal Waldron y Coltrane. El bajista Reggie Workman, quien compartió con Dolphy y Trane los discos Africa/Brass y Live! at The Village Vanguard, los recuerda entrelazados en un ascensor creativo en el que no importaba cuánto empujaba uno los límites, porque el otro trepaba con igual intensidad. La nueva edición hace justicia con un músico que no sólo fue venerado en el mundo del jazz sino que ganó prestigio en otros géneros musicales. The Eric Dolphy Memorial Barbecue de Frank Zappa es testimonio de esa admiración.

domingo, 25 de noviembre de 2018

HADEN + MEHLDAU



Charlie Haden y Brad Mehldau se cruzaron por primera vez en 1993, cuando el contrabajista ya era un artista consagrado en el mundo del jazz y el pianista algo más que una joven promesa.

Haden quedó maravillado con el perfil musical de Mehldau y no dudó en nominarlo en ese entonces como el artista más relevante de su generación, por haber desarrollado un lenguaje original y por buscar una ampliación en las fronteras del jazz. El pianista aún no había editado su primer disco como líder, Introducing Brad Mehldau.

Aquel encuentro inicial derivó más tarde en un disco en trío con el saxofonista Lee Konitz, Alone Together, de escucha imprescindible, editado por Blue Note. La química generada por el trío y la lógica repercusión favorable del álbum dejó abierta la puerta para un segundo encuentro. Fue en 2011, con un disco editado por el sello ECM al que se sumó el baterista Paul Motian. Live in Birdland, tal es su título, fue la notable expresión de un supergrupo.

Pero en el interregno de esos dos cruces, se registró otra reunión, esta vez un dúo de Haden y Mehldau, que quedó grabado y permaneció inédito hasta hoy, once años después, cuando el sello Impulse! decidió publicarlo y distribuirlo esta semana con el título Long Ago and Far Away.

Conocedor de la estrecha relación que habían entablado Haden y Mehldau, el director del Enjoy Jazz Festival in Heidelberg los invitó en 2007 a tocar juntos en algún show en Alemania. Nunca habían interactuado en dúo, de modo que aceptaron de inmediato. El encuentro tuvo lugar en una iglesia art noveau de la localidad de Mannheim, la Christuskirche, y la grabación quedó en poder de Haden, quien siempre evaluó editarla alguna vez.

Como una suerte de homenaje póstumo Haden murió en 2014- el cruce de ambos gigantes musicales ve hoy la luz y pone al mundo del jazz nuevamente en estado de excitación ante la posibilidad de una perla escondida que emerge una década después.

Haden venía curtido en dúos con pianistas de primera línea. Entre ellos, naturalmente, Keith Jarrett, con quien grabó Last Dance y Jasmine. Pero también Kenny Barron, Hampton Hawes, Paul Bley y John Taylor, entre otros.

Mehldau se mostró entusiasmado con la edición de este trabajo. "Es increíble haber tocado con alguien que improvisa como él. De hecho fue el primero que lo hizo en su instrumento", dijo el pianista, quien recordó los discos con el cuarteto de Ornette Coleman y su influencia para todos los músicos que vinieron después.

El nuevo álbum incluye varios standards, como My Old Flame, Everyhing Happens to Me y My Love and I, entre otros, que ofician como referencia para una estimulante aventura de improvisación.

La viuda de Charlie Haden también ser emocionó con este trabajo. Dijo que si bien fue grabado allá lejos y hace tiempo, la música que se escucha es de hoy. Y, por cierto, nos recuerda que Haden es uno de los grandes artistas que dio el género y que acaso sus archivos atesoren aún mucha música que nos resta conocer.

domingo, 18 de noviembre de 2018

HERNÁN MANDELMAN - MEMORIA


Nueva entrega del baterista perteneciente a la generación de músicos que cambiaron el sonido y lenguaje local, desde una corriente que denominaría mainstream contemporáneo; sustentado en una prédica de matices melódicos, de buen gusto y frescura.

La estructura compositiva se desenvuelve desde un lugar delicado y sutil donde radica el ritmo pausado, que se expresa con controlada cadencia, aún en los momentos más agitados.  

Los instrumentos tejen con soltura una amalgama de sonidos y recursos, redescubriendo paisajes en la medida justa. Aún movidos por una actitud de búsqueda, es música viva con una  lírica innegable, que no pierde los estribos.

El microcosmos de la banda que lo acompaña como una máquina bien aceitada, todos ellos reconocidos del panorama local; hacen que las composiciones suenen vivas, flexibles, con rica interacción y fluidez.

El líder, como en el tercer momento de la dialéctica, donde se concilian los opuestos, da muestras de madurez en su pluma. El titulo, toda una declaración de intenciones, hace referencia a ese acto político que nuestro país debería tener en los tiempos que corren y según sus propias palabras, pretende ser un humilde homenaje a todos los que creyeron en ideas superadoras y en el cambio social, aun perdiendo la propia vida en esa lucha.

Juan Cruz de Urquiza: Trompeta
Natalio Sued: Saxo tenor
Rodrigo Domínguez: Saxo alto
Francisco Lo Vuolo: Piano
Sebastián de Urquiza: Contrabajo
Hernán Mandelman: Batería y Composición

domingo, 11 de noviembre de 2018

ELEMENTAL DEXTER



Es sabido que en la década del 60 Europa se mostraba como un territorio más amable para los músicos de jazz que la propia cuna del género, los Estados Unidos. Había menos racismo y hasta mejor predisposición de las audiencias para adentrarse en las innovaciones y experimentaciones que proponían aquellos que emergían de la era del hard bop.

Muchos músicos norteamericanos eligieron en ese entonces ciudades europeas como base de operaciones. Shows, giras y grabaciones alimentaron la carrera de muchos artistas imprescindibles y a la vez dejaron música que hizo historia.

Dexter Gordon, uno de los grandes saxofonistas surgidos con el estallido del bebop, se estableció en Europa por casi 15 años, cuando apenas arrancaban los 60. Allí grabó para Blue Note el disco "Our Man in Paris", que se editaría a fines de 1963. Antes del lanzamiento de ese álbum, Gordon subió a escena en una rara presentación en la ciudad de Utrecht, acompañado por un trío holandés. Esa sesión, registrada en el club Persepolis, se edita en estos días con el título: "In the Cave", a cargo del Dutch Jazz Archive. Se trata de uno de los dos inéditos de Dexter Gordon que ven la luz por estos días. El otro es Espace Cardin, un disco de 1977 proveniente de un concierto en París que sería la única oportunidad en la que el saxofonista se cruzó con el legendario pianista Al Haig.

Pero volvamos a 1963. Gordon había abandonado los Estados Unidos luego de grabar para Blue Note; "Doin Allright", "Dexter Calling", "Go!" y "Swingin Affair". En la década del 50 fueron constantes sus problemas con las drogas como también recurrentes sus ingresos en prisión. Apenas asomó un atisbo de recuperación se quedó en Nueva York, donde recorrió clubes de jazz y se asoció con Blue Note. Luego de grabar "Swingin Affair" decidió partir a Europa. París y Copenhague fueron sus hogares sustitutos y donde actuó y grabó con asiduidad. Por eso la presentación en Utrecht que recoge el nuevo disco, "In the Cave" es una rareza bienvenida. Lo acompañan aquí Rob Madna en piano, Ruud Jacobs en bajo y Cees See en batería. El show se realizó poco después de la grabación de Our Man in Paris, pero antes de que este célebre álbum se lanzara al mercado.

El otro inédito que el sello InGrooves acaba de poner en la calle se registró 14 años después, cuando Gordon estaba por emprender el regreso a los Estados Unidos. "Espace Cardin" recoge un concierto de septiembre de 1977 en París, en el que Dexter compartió escenario con Al Haig, pianista de alto vuelo que supo acompañar a Charlie Parker y, naturalmente, a muchos otros grandes. 

Con formatos de CD y vinilo, "Espace Cardin" incluye un ensayo de Michael Cuscuna y se suma a la extensa y rica discografía de Gordon, a quien los no iniciados acaso recuerden por su papel estelar en la película Round Midnight. Por cierto fue mucho más que aquella actuación fugaz. Estos discos que asoman de los archivos nos ratifican el poder y la vigencia de su sonido.

domingo, 4 de noviembre de 2018

REST IN PEACE


Falleció Roy Hargrove , el trompetista de jazz que contribuyó con su sonido a trabajos de artistas como D'Angelo, Erykah Badu, Common y muchos más. La causa de la muerte fue un paro cardíaco. Tenía 49 años.

Un prodigioso talento cuya estrella se levantó a principios de la década de 1990, y fue descubierto por Wynton Marsalis cuando aún estaba en la escuela secundaria. Marsalis le dio a Hargrove la oportunidad, sumándolo a su banda y presentarlo junto a músicos reconocidos del argot jazzero. 

Después de su corto paso por la Berklee College of Music en Boston, Hargrove comenzó su carrera con seriedad, editando álbumes en solitario y tocando junto a notables figuras del jazz como Sonny Rollins, Herbie Hancock, Jackie McLean, Oscar Peterson y más.


Hargrove desarrolló su gusto por el neo soul y sonidos más recientes a principios de este siglo, colaborando con artistas como D’Angelo, Macy Gray, Nile Rodgers o Erykah Badu, pero su recuerdo más perdurable será como integrante de esa generación del neo-bop, o neotradicionalistas, a la que se dio en llamar The Young Lions (“Los jóvenes leones”), junto a Joshua Redman, James Carter o Antonio Hart.


Su deceso se produjo el viernes a los 49 años en Nueva York; sufría de una disfunción renal crónica que no le permitió en los últimos años desarrollar su carrera con normalidad.


Roy Anthony Hargrove
16 de Octubre de 1969 - 02 de Noviembre de 2018

martes, 23 de octubre de 2018

KEITH JARRETT – LA FENICE


Hay algún pianista que despierte más expectativa cuando toca en solitario que Keith Jarrett? Ya no están Randy Weston o Paul Bley. Quedan claro, Barry Harris o Junior Mance, o más acá Fred Hersch. Y en la vanguardia, músicos de culto como Matthew Shipp o Craig Taborn. Pero Jarrett es Jarrett y sus conciertos en solo resultan casi un rezo común con la audiencia, a menudo interrumpidos por fastidios o irritaciones varias con las que este músico extraordinario deja aflorar cierta dosis de intolerancia con cualquier elemento que pueda entorpecer su inspiración.

Y están los discos, claro, que forman testimonio de esas presentaciones sacrosantas, en teatros de jerarquía, y que van evidenciando el recorrido artístico de uno de los exponentes más respetados del jazz.

Desde su primera incursión en el piano solo con Facing You, un álbum de referencia insoslayable, hasta su último registro en el sello ECM, After The Fall, Jarrett demostró que es un improvisador de una fluidez inigualable, con un sonido reconocible y con una hipnótica presencia escénica.

Se anuncia ahora para dentro de diez días la edición de su solo piano en el Gran Teatro La Fenice de Venecia, que se grabó en julio de 2006 y que ECM lanzará como disco doble con el título de La Fenice.

Es un acontecimiento absoluto para los seguidores de este pianista y para el mundo del jazz en general, especialmente si se tiene en cuenta que el nuevo disco sucede a varios grandes éxitos de Jarrett. Ante todo, el archiconocido Köln Concert, el disco de piano más vendido de la historia, pero también La Scala, de 1997, ambos editados por su discográfica ECM, al igual que su concierto en el Carnegie Hall y el reciente A Multitude of Angels, una caja de cuatro cds que reúne conciertos en Modena, Génova, Ferrara y Turín.

Hay repertorio variado en este nuevo trabajo, pero acaso poco importe, porque lo relevante de Jarrett es su inspiración para liderar un viaje que cautiva al que escucha como un hechizo inesperado. El track list indica que tocó aquella noche un tema tradicional, My Wild Irish Rose, standards como Stella by Starlight o composiciones propias como Blossom.

Este año, justamente, Venecia fue noticia en la vida de Jarrett, porque en la Bienal de esa ciudad recibió un León de Oro en el Festival Internacional de Música Contemporánea, distinción que antes se había otorgado a Pierre Boulez o György Kurtág, pero nunca a un músico de jazz.

Jarrett comenzó su productiva vinculación con ECM en 1971, cuando registró el mencionado Facing You. Hasta el día de hoy lleva editados decenas de álbumes en esta discográfica con diferentes formatos y grupos, aunque sobresale el trío con Gary Peacock y Jack DeJohnette. Con ellos se editó pocos meses atrás After The Fall, un disco doble grabado en Newark en 1998, luego de que una extraña enfermedad alejó a Jarrett del piano por casi dos años.

Con La Fenice, el pianista ratifica que nadie puede quedar ajeno a sus presentaciones sea cual fuera su etapa creativa- y también deja abierto un interrogante: ¿cuántas grabaciones quedan aún por conocer?


domingo, 14 de octubre de 2018

ART ENSEMBLE OF CHICAGO



El 2 de noviembre, el sello  ECM lanzará una integral que dejará de cama hasta el más pintado. El universo entero de Art Ensemble Of Chicago en 21 CD, con folleto de 200 páginas.

El respeto absoluto para Mafred Eicher que el próximo año cumplirá sus cincuenta años de trayectoria, con el sonido más bello que el silencio y nunca ha oído hablar de la crisis del disco, por no hablar de la desaparición del CD.

Es un enorme reconocimiento y sorpresa mayúscula craneada por el conductor del sello donde se reeditan con todos los clichés del mercado, álbumes esenciales del Art Ensemble: ("Nice Guys”, “Full Force”, “Urban Bushmen”, “The Third Decade”…) pero también los fascinantes perfiles de los miembros del grupo y sus artistas asociados, de Lester Bowie (“All The Magic !”, “Avant Pop”…) a Jack DeJohnette New Directions (“In Europe”…) pasando por Roscoe Mitchell (“Nine To Get Ready”, “Bells For The South Side”…), Wadada Leo Smith (“Divine Love”) y Evan Parker Transatlantic Art Ensemble (“Boustrophedon”)

Un punto no menor, es que la edición es limitada, solo para bolsillos pudientes, imagínense por estos lados olvidados del mundo, con el valor del dólar y ni hablar del euro. Playa lejana como decía Carlos Sampayo. De cajón, recomiendo su compra con los ojos cerrados y lo antes posible.


domingo, 7 de octubre de 2018

HAMIET BLUIETT


Se fue de gira, el gran músico de jazz, Hamiet Bluiett del que tengo muchos de sus trabajos, ejemplo de testimonio jazzistico. Enorme barítono, instrumento que utilizó como su modo de expresión principal, fue diestro en todo tipo de cañas. 

Miembro fundador del World Saxophone Quartet, y del Black Artists Group, murió el 4 de octubre en St. Louis a la edad de 78 años. Su trabajo sobre standars, del 97: "Ballads and Blues: Live at the Village Vanguard"; editado por Soul Note, es memorable. Fue parte, de la vanguardia de su época, dejando muestras de duro pelaje. 

El escritor Ron Wynn dijo: “No ha habido muchos saxofonistas barítonos más agresivos y demostrativos en la historia reciente del jazz que Hamiet Bluiett. Dominaba el registro inferior, tocando con furia y un nivel difícilmente superable que se vuelve aún más evidente cuando se mueve al registro superior, y luego regresa con facilidad a los niveles más bajos del barítono ". 

Un brindis por este quijote que fue fiel y original a sí mismo. 

Rest In Peace : September 16, 1940 - October 4 - 2018 Brooklyn

domingo, 30 de septiembre de 2018

MINGUS AL PODER



A fines de los 60 Charles Mingus estaba abatido por una honda depresión. Apenas salía de su casa en el East Side de Manhattan y no tenía en claro el rumbo que tomaría su música. Ya había adquirido amplia notoriedad en el mudo del jazz y también fuera de él con obras maestras como Tijuana Moods, Blues & Roots y The Black Saint and the Sinner Lady.

Pero había caído en un pozo del que logró emerger a partir de propuestas de músicos que lo valoraban y lo empujaban a volver al ruedo. De aquella resurrección surgió el disco Let my Children Hear Music, editado cuando ya había despuntado la década del 70. En la raíz del álbum hay una suerte de respuesta mingusiana al auge del rock. Por aquel entonces Mingus tocó con sus músicos en festivales al aire libre en Nueva York y antes del show recibía sugerencias sobre la orientación de los temas que debía interpretar. Le decían que el jazz y la improvisación aburrían a los jóvenes. Pero él estaba decidido a demostrar lo contrario. En una de esas presentaciones arremetió con su habitual dinámica improvisacional, sustentada en las raíces del blues y el eco de Duke Ellington, pero con un nivel de riesgo y exploración que los jóvenes del auditorio celebraron. "Ví sus caras y sus sonrisas", diría entonces el compositor y contrabajista. De allí el título del disco.

Meses después Mingus reuniría un grupo de músicos para una residencia en Detroit, que tuvo lugar en febrero de 1973. Fueron varias presentaciones en el Strata Concert Gallery que quedaron registradas en cinco master tapes que nunca se editaron. Hasta ahora. La gran noticia que vuelve a generar revuelo en el mundo del jazz tras los hallazgos de inéditos de Monk y de Coltrane- es la aparición de estas cintas que verán la forma de cinco vinilos también habrá versión en CD- a principios de noviembre, editadas por BBE Records.

Los shows fueron grabados por Robert Spangler para una radio pública enfocada en el jazz. Las cintas aparecieron recientemente en poder de la viuda del baterista Roy Brooks, integrante del grupo de Mingus, y todo se precipitó. Además de Brooks, formaron parte de esa banda el extraordinario pianista Don Pullen, el trompetista Joe Gardner y el saxofonista John Stubblefield, quien le duró solo cinco meses. Su carácter irascible lo obligaba a reemplazar músicos con demasiada asiduidad.

Los adelantos de este disco reflejan una energía y una sofisticación musical típicas de los grupos de Mingus, valores que contribuirían a fundamentar su pedestal en el Olimpo del jazz.

No quedaría mucho tiempo más para venerar la vitalidad de este innovador musical. A fin de 1977 le diagnosticaron ELA y ya no pudo volver a tocar. Pocos meses después, en silla de ruedas, presenció emocionado un homenaje que se realizó en la Casa Blanca a instancias del presidente Jimmy Carter. Murió al año siguiente en Cuernavaca. Su espíritu vive en la Mingus Big Band, que todos los lunes incendia de música el local neoyorquino Jazz Standard. Y se renueva también en este disco escondido que el mundo del jazz espera con ansiedad.





lunes, 24 de septiembre de 2018

ENTREVISTA: RAFAEL DELGADO



Quizás si nos dicen de repente el nombre del músico a quien entrevistamos, no sea familiar al oído del oyente avezado. Pero si recalamos en la excelente presentación del cd y escuchamos su música que parte de un instrumento, un poco ajeno al jazz y que su sonido está más anclado en las músicas europeas, el violoncello de 4 y 5 cuerdas, puede dejar de ser una mera anécdota para convertirse de la mano de Delgado en sinónimo de entrega, pasión y disfrute. 

IDJ. ¿Cómo te iniciaste en la música?

RD. La música me acompaña desde pequeño. En casa siempre hubo música y tuve la suerte de tener una familia permeable a mis inquietudes musicales. Para formarme estudié violonchelo en el Conservatorio Nacional de Música de Perú, en ese momento dedicarme a la música era una entre otras posibilidades, pero cada vez iba tomando más fuerza. Luego proseguí con los estudios de violonchelo clásico en Buenos Aires el Conservatorio Nacional "Carlos López Buchardo", hoy Universidad Nacional del Arte. 

IDJ. ¿Porque el violonchelo, como medio de expresión de tu arte ?

RD. Bueno, el violonchelo es un instrumento que adoro, y durante todos los años de formación se produjo una simbiosis entre el instrumento y yo. Pienso que busco una manera de sonar con y desde el chelo, aprovechando su registro grave y profundo, sus melodías agudas cantábiles, así como todas sus posibilidades armónicas y percusivas. Por eso el nombre del disco es un neologismo divertido que significaría algo así como “autorretrato desde el chelo”. 

IDJ. ¿Cuanto hay de la música de tu país en tu propuesta?

RD. Aun llevando adelante una intensa carrera en la música clásica (Trío Sine Nomine, Cuarteto de la UCA, Orquesta de Cámara Mayo, Orquesta Sinfónica Nacional, Orquesta Estable del Teatro Colón) nunca perdí de vista mis raíces en Perú y siempre tuve la inquietud de hacer música popular con el violonchelo. Una de mis primera experiencias fue con el Free Jazz, a los 15 años en Perú junto al “Ensamble 1” del guitarrista Andrés Prado, el trompetista Gabriel Alegría, y el pianista José Luis Madueño, referentes actuales del Jazz afroperuano. 

También estudié los aerófonos andinos, y la guitarra criolla peruana. Toda esa información genética se ha ido decantando hacia una búsqueda de un sonido más ágil y con articulaciones percusivas propias de la música popular latinoamericana. Uno de los músicos que más me ayudó a encontrar esa sonoridad desde el violonchelo en la música afroperuana fue el guitarrista peruano radicado en New York, Yuri Juarez, autor de “Cántelo Usted”. Además incluí un landó de mi autoría “Redial”, “Casinos de Chincha” un festejo del guitarrista Leandro Cacioni, y “Fuego disimulados” un landó de la compositora Olga Milla en el que tuve la suerte de con mis amigos del Quinteto de Tango La Grela junto a Mario Gusso en percusión. 

IDJ. Hay una relectura de uno de mis grandes héroes, Pat Metheny, enorme melodista si los hay. ¿Que te llevo a elegir un tema de él ? 


RD. Siento que un disco es un trabajo de introspección desde adentro de uno mismo hasta llegar a sus propios bordes, y en esa búsqueda surgió el deseo de realizar un tema a muchos violonchelos sobregrabados, algo imposible de realizar en un show en vivo, pero real en estudio. Deseaba realizar, un homenaje a Heitor Villalobos y sus bellísimas Bachianas Brasileras 1 y 5, en las que aprovecha el inmenso registro de más de cuatro octavas del violonchelo en ensamble a ocho voces. 

Junto a Mariano Agustín Fernández, productor musical del disco, exploramos muchos temas, y los íbamos descartando porque no alcanzaba la profundidad de lo que buscábamos. En un momento surge la conversación sobre la obra programática “O Trenzinho do Caipira” de Villalobos que yo amo desde niño, y casi sin darnos cuenta linkeamos con Last Train Home, y estuvimos de acuerdo en que no solo era un tema perfecto para esta exploración, sino que además llevaba el disco más allá de sus propios bordes, como buscando nuevos territorios para explorar. 

IDJ. Hay un cliché que reza que para todo artista cada disco es como un hijo y más si es un debut, como tu caso. ¿Quedaste conforme tanto con la música como con el objeto físico, que te soy sincero es un lujito? 

RD. Veo el disco y me emociona, pero además de conforme, te diría que estoy agradecido. Son muchas las personas que han participado en el resultado final del disco y cada una fue aportando su saber y su cariño. El disco físico se está volviendo un objeto de culto, y como tal pienso que debe representar un valor en sí mismo, ya que cualquier oyente va a poder acceder en las redes a la música del disco, pero descontextualizado, sin ninguna referencia simbólica. Junto Mariano Agustín Fernández (productor musical) buscamos un sonido particular con el chelo como protagonista principal, acompañado de muchos músicos amigos que aportaron con su arte a una gran riqueza de texturas, timbres y colores. Quiero destacar especialmente a mi compañera, la flautista Victoria Polti, quien tiene un papel fundamental en todo el disco. 

El broche de oro estuvo a cargo de Andrés Mayo en el mastering, que hizo un trabajo impecable, para poder escuchar el sonido con la más alta calidad en cualquier plataforma. Pero además de la búsqueda musical buscamos que el ojo de Leticia Fraguela nos brindara su propia visión fotográfica de la belleza de las formas de ambos violonchelos, al aire en el interior de la gráfica, pero ocultos en la tapa. A su vez, Angelina Fernández aportó a la delicadeza del diseño con un arte de tapa que invita a descubrir que hay dentro de esos estuches. Aunque no se ve en el disco, de alguna forma también forma parte la directora de cine Yael Szumeliwicz que fue determinante para llevar a la imagen el delirio de los seis cellos sonando simultáneamente, como un viaje astral imposible en el que me desgloso en mis múltiples personalidades musicales. 

IDJ. ¿Existe un jazz Latinoamericano donde también confluyen las genéricamente llamadas músicas del mundo? 

RD. Por supuesto que sí. Permanentemente insisto en mis alumnos de violonchelo popular en que el Jazz ha aportado muchísimo a la complejización y evolución de los géneros populares tradicionales. En ese sentido parte de mi búsqueda tiene que ver con el desarrollo del jazz afroperuano, y las armonías que utilizo en mis propios temas se remiten a ello. 

IDJ. Participaste en varias producciones de otros artistas. Sin desmerecer a nadie, si tuvieras que elegir cual fue la que más te marco, como músico cual sería. 

RD. Efectivamente, he participado en muchos proyectos, y siento que me han marcado más aquellos en los cuales pude intervenir como arreglador, compositor u orquestador, ya que me permitieron encontrar una manera de sonar, una personalidad desde el chelo. Sin embargo debo retrotraerme a mi adolescencia, a la primera orquesta en la que participé a los 12 años, la “Camerata de Lima” donde descubrí el amor por la música. Esa experiencia fue determinante para decidir dedicarme a la música. 

IDJ. ¿Te consideras más un intérprete o un compositor? 

RD. Que difícil. La verdad es que no me lo planteo, es un hecho que va sucediendo. Por lo general, recurro a la deconstrucción de las piezas que estoy estudiando. Es un proceso de apropiación, mediante el cual extraigo células rítmicas, patrones melódicos, exploro timbres y texturas. No suelo tocar la música tal cual me la escriben, aunque lo puedo hacer, intento encontrar una manera personal de interpretarla, como encontrar su esencia desde mi forma de tocar. En ese proceso hay elementos que me atraen y los voy transformando en otros. A veces los cambios son tan notorios que dejan de remitir a la fuente original y cobran entidad propia. Estos esbozos de temas son el germen para futuras composiciones. 

IDJ. ¿Qué sigue después de Chelfie 1 - Territorios ? 

RD. Espero que después de CHELFIE 1 - Territorios, sigan varios Chelfies más. Durante el proceso de grabación del disco me surgieron varias ideas, en principio me gustaría hacer un disco en el cual se aborde el chelo aún más desde el ritmo, recurriendo a patterns, a la manera de los paradiddles. Otra idea es hacer un disco con diferentes cantantes invitados, en el cual el chelo vaya a la par de la voz como un cantante más. También está en vista el disco del Dúo Polti Delgado, junto a Victoria Polti.







© Impronta de Jazz

domingo, 16 de septiembre de 2018

MONK AGAIN


Thelonious Monk es una fuente inagotable de encantamientos y sorpresas. Lo fue en vida, cuando revolucionó la composición musical y lógicamente el jazz. Lo sigue siendo luego de que el año último se celebró el centenario de su nacimiento, con grabaciones encontradas y discos que se editan con la pátina mágica de un tesoro oculto.

El año último el sello Sam Records rescató la banda de sonido de la película "Les Liaisons Dangereuses", que este venerado sacerdote del jazz grabó en 1959 pero que permaneció inédita. Se lanzó como disco doble, que incluyó el soundtrack de la película de Roger Vadim estrenada en 1960 más tomas alternativas y versiones en piano solo y en cuarteto de los clásicos monkianos. Fue en esa sesión en la que Thelonious apeló a dos saxos tenores en la front line: además de su habitual coequiper Charlie Rouse, alistó a Barney Wilen, a quienes acompañaban Sam Jones en bajo y Art Taylor en batería.

Los festejos no terminaron con aquel lanzamiento. Gearbox Records anuncia para fin de mes la edición de : "MØNK"; un disco que recoge una presentación del pianista junto a su grupo en Copenhaguen, en 1963. La cinta fue rescatada de una serie de mudanzas y fue trabajada técnicamente para lograr una restauración sonora impecable. El set refleja un show de Monk en el club The Old Fellow de la capital de Dinamarca junto a Charlie Rouse en saxo, John Ore en bajo y Frankie Dunlop en batería. La intervención de los técnicos de Gearbox habilita a escuchar el cuarteto como si estuviera tocando en la sala donde suena el equipo de audio. Sin contar con que buena parte de esa gira encontró a Monk en un momento de especial vitalidad. Habrá que recordar que poco después de esa presentación Thelonious fue tapa de la revista Time, una de las contadísimas ocasiones en que un artista de jazz mereció la portada de esa publicación, a juicio de sus editores.

La extraordinaria influencia de este artista fue creciendo con los años, a medida que cientos de músicos de todos los estilos y vanguardias sucumbían a la tentación de ofrecer su propia relectura de los standards monkianos, que no sólo resisten el paso del tiempo con una sorprendente dosis de modernidad sino que también afrontan con nobleza las exploraciones más arriesgadas.

El nuevo disco es un homenaje al país anfitrión de ese show de 1963 y recrea clásicos monkianos que sus adoradores nunca se cansarán de escuchar en versiones diversas, como "Nutty" y "Monks Dream", así como temas emblemáticos del recorrido jazzístico, "Body and Soul" y "Im Getting Sentimental Over You", entre ellos.

Que siga sonando Monk, entonces, como en aquella década valorada, lejos del perturbador final que lo encontró en la casa de Pannonica, la baronesa que lo protegió en sus últimos días, acosado por fantasmas y demonios que no destruyeron su legado sino que agigantaron su leyenda.

domingo, 9 de septiembre de 2018

ABOUT CHET


Cuando Chet Baker murió hace 30 años sus seguidores europeos, público y músicos, acaso lo hayan sentido más que los norteamericanos, muchos de los cuales lo desdeñaron en su última etapa por el desequilibrio que sus adicciones provocaban en su performance artística.

Fueron años oscuros para el trompetista los que antecedieron a su muerte, nunca debidamente aclarada, en una madrugada de Amsterdam. Sin embargo, su vocación autodestructiva no perforaba la adoración que los europeos mantenían por este apodado "angel" del jazz, cuyo sonido siempre conseguía superar avatares marginales, cautivando al público que acudía a los clubes para escucharlo tocar.

De algún modo, la reciente edición de un nuevo disco doble de este artista que se convirtió en leyenda resulta una suerte de homenaje a treinta años de su desaparición. Se trata de un álbum doble que lanzó el sello Ubuntu, titulado Live in London Volume II, que también se puede escuchar en formato digital.

El disco registra parte de una serie de shows que Chet ofreció en marzo de 1983 en un local de la zona de Covent Garden llamado The Canteen, en la calle Great Queen. Las presentaciones londinenses formaron parte de una gira europea que Chet compartió inicialmente con el saxofonista Stan Getz. Ambos músicos se hallaban en estadios diferentes de sus carreras y las cosas no terminaron bien. Getz había arrancado molesto por los trastornos que provocaban las adicciones de Chet, pero la ruptura se precipitó cuando el saxofonista se anotició de que su compañero de gira se proponía ingresar droga en Arabia Saudita. Testigos de aquellos días han relatado que Getz se apoderó del paquete que Chet pensaba transportar y lo vació en el inodoro, para acto seguido advertirle al productor del periplo que allí se terminaba la sociedad.

Luego de ese episodio Chet se refugió en París y volvió a sus irregulares presentaciones en el New Morning de la ciudad luz. Interrumpió esa rutina para trasladarse a tocar en Londres, acompañado esta vez por John Horler en piano, Jim Richardson en bajo y Tony Mann en batería. La fortuna quiso que Richardson registrara los shows con un grabador colocado cerca de su instrumento. Las cintas fueron trabajadas de manera impecable para esta nueva edición, y el sonido original quedó notoriamente mejorado. La magia de Chet se mantiene viva cuando empuña la trompeta, pero se disipa cuando canta en dos temas: su voz no logra disimular el daño que se estaba provocando.

Del grupo que lo acompañó sobresale el pianista Horler, claramente influenciado por Bill Evans, y que ha sabido colaborar también con otros referentes del jazz británico, como el gran intérprete del fluegelhorn Kenny Wheeler.

En vida, Chet grabó alrededor de 100 discos. Una vez muerto aparecieron varios más. Solía permitir que sus shows se grabaran y se editaran a cambio de sumas modestas. Sus devotos europeos lo mantuvieron en escena hasta el final. Hoy su leyenda tiene bastante de marketing y explota el consabido perfil del artista maldito. Pero su música, más allá de todo, siempre es bienvenida.


domingo, 2 de septiembre de 2018

MEDESKI MARTIN & WOOD + ALARM WILL SOUND


Medeski Martin & Wood se formó en 1991, combinando elementos de funk, hip-hop y rock con una pie en el jazz y otro en la vanguardia. Alarm Will Sound, creada en 2001, es una orquesta de cámara de 20 piezas que ha trabajado con destreza y constancia para cambiar la percepción de lo que puede ser una pequeña orquesta de música contemporánea. Estos dos conjuntos pioneros lanzarán un nuevo álbum, Omnisphere el 14 de septiembre a través Indirecto Records, sello del trío. Se editará en vinilo y formatos digitales; más una edición limitada de 2 LP. 

Omnispherese grabó en vivo en The Newman Center en Denver, Colorado, en febrero de 2015, y cumple una aspiración largamente esperada para el tecladista John Medeski, el baterista y percusionista Billy Martin y el bajista Chris Wood. Los tres solían escuchar música clásica y de cámara como fuente de inspiración en los primeros días de la banda, conceptualizando la idea de cómo fusionar sus improvisadas exploraciones de jazz con el enfoque más compuesto de la música orquestal. 

"Cuanto más trabajamos juntos, más me di cuenta de lo perfecto que es esto. Cómo son, en su universo, muy parecidos a nosotros", dice Medeski sobre la colaboración de su banda con Alarm Will Sound a través de un comunicado de prensa. "Tenemos una cierta conexión que es como la familia y son como una familia, por lo que es como si estas dos familias se unieran".

"Sabíamos que teníamos una idea ganadora", dice Alan Pierson, director artístico y director de AWS. "Varios de nuestros músicos realmente idolatraron a Medeski Martin & Wood durante años, por lo que hubo mucha emoción en el grupo". 

El nuevo álbum presenta siete canciones, logrando un equilibrio ideal con música original de los miembros de ambos grupos y los nuevos arreglos de AWS.




domingo, 26 de agosto de 2018

RÉMI GAUDILLAT + JEAN-PHILIPPE VIRET - “D'UNE AUBE À L'AUTRE”



Trompeta y contrabajo exponen una música desnuda en esto que dieron en llamar: “De Un Amanecer Al Siguiente”. Refinada poesía que oscila entre improvisaciones, bordeando la música de cámara. 

Fruto de un encuentro inspirado, el dúo matiza un relato cobijado en la evolución y contradicciones de la vanguardia; y me permito esta digresión porque también hay mucho trasnochado en estas corrientes, que esparcen lo novedoso como irrefutable. Nos topamos en la encrucijada de experimentos musicales que no mueven un ápice el frondoso árbol del género, pero se venden con toda la parafernalia del alicaído mercado. 

Movido por un trompetista que explora las fronteras de la armonía, en sus rincones más lejanos, entabla un dialogo fructífero con el contrabajo desde la primera nota y sitúa esta pequeña gema en la vía de un jazz adelantado a su tiempo. 

La experiencia vital que brota de lo variado, con planos y matices, sólo cobran coherencia desde un minimalismo dislocado. Santo y seña de modernidad en ese complejo equilibrio entre lirismo y sonoridad haciendo de esta contemplación académica: éxtasis perpetuo para nuestros oídos. Simplemente, déjense llevar.

Rémi Gaudillat - Trompette
Jean-Philippe Viret - Contrebasse 

domingo, 19 de agosto de 2018

SUPER SHORTER




Cuando se habla de gigantes del jazz que aún viven y recorren escenarios, el nombre de Wayne Shorter es una referencia insoslayable. A punto de cumplir 85 años, el ex saxofonista del quinteto de Miles Davis y luego líder del grupo Weather Report se apresta a lanzar una obra monumental. Emanon, así se titula su nuevo trabajo que se editará a fin de mes en coincidencia con su cumpleaños. Incluirá tres discos más una novela gráfica.

Shorter siempre sorprende. Los giros en su carrera fueron ventanas que permitieron abrir nuevas alternativas en períodos de transición para el jazz. Resultó vital en los Jazz Messengers de Art Blakey a fines de los 50 y le imprimió un sello personal a la música con que Miles Davis le dio vida a su quinteto de la segunda mitad de la década del 60, con Herbie Hancock, Tony Williams y Ron Carter. La historia de Weather Report ha sido acaso más expansiva y convocante de nuevas audiencias, especialmente tras el paso de Jaco Pastorius por esa formación que impregnó de sonidos eléctricos un período propenso a esa experimentación con tintes de fusión.

¿Será esta nueva obra la culminación de una carrera estelar para este saxofonista y compositor que representa hoy una parte indispensable de la historia del jazz? Difícil saberlo, porque más allá de su edad, Shorter sigue experimentando y buscando nuevas vías de expresión.

La obra que ahora se edita, Emanon No Name al revés- se compone de tres discos que incluyen temas de Shorter con su cuarteto integrado por Danilo Pérez en piano, John Pattitucci en bajo y Brian Blade en batería y otros grabados junto con la Orpheus Chamber Orchestra. Los temas con su cuarteto fueron registrados en vivo en una presentación en Londres. Y su asociación con la Orpheus Chamber Orchestra parte de un concierto que ofrecieron en 2013 en el Carnegie Hall, poco después de la edición del anterior disco de Shorter, Without a Net.

Shorter quedó entusiasmado con esa presentación y decidió grabar cuatro temas con la orquesta y su cuarteto, que son los que se editan en este trabajo. El saxofonista recordaba que Miles Davis solía pedirle que alguna vez compusiera algo con orquesta de cuerdas para él, pero que incluyera una ventana "para poderse escapar".

La idea de la novela gráfica que acompaña estos discos deriva de la adicción de Shorter por los comics. Tenía 15 años cuando escribió y dibujó su propio comic. Cuando se cruzó con las ilustraciones de Randy DuBurke quedó impresionado y decidió que haría algo con él. Así fue como le dio vida a una historia con guión suyo y de Monica Sly. El relato que subyace en la novela es que los hombres habitamos un universo que es apenas una parte de una realidad infinita, donde coexisten mundos y espacio paralelos. "Después de escuchar y leer Emanon uno comienza a pensar que hay realidades paralelas en el mundo que te rodea todos los días", escribió la cantante y bajista Esperanza Spalding en la introducción del libro.

Esta obra, editada por Blue Note en versión vinilo y CD, confirma que Shorter no se sienta a abrazarse a sus diez Grammys: apuesta a seguir dando más vida al jazz.

domingo, 12 de agosto de 2018

JUAN BAYON -VIDAS SIMPLES



A la búsqueda de un nuevo sonido identitario en cada paso que da, nos es grato comentar esta nueva producción de uno de los nombres centrales en el movimiento contemporáneo; que innovo desde su lugar en las nuevas formas que ha ido tomando el lenguaje actual.

Creador de uno de los sellos que mas abarca expresiones no comerciales, Kuai Music, no deja de sorprender que la edición haya quedado en manos de Ear & Eyes, sello de Matthew Golombisky. Un norteamericano que no tuvo mejor idea que venirse a Argentina y fundar un sello que se las trae, y que suma a su catalogo música de artistas locales e internacionales.

Con siete composiciones de geometría variable, conjugando un verdadero sentido de arquitectura colectiva; Juan ahonda en las raíces estilísticas de su escritura, donde alterna la totalidad con las individualidades.

El caudal sonoro de saxo y vibráfono en una exposición de ocho minutos como “Cumbia De Gambartes” inunda todos los recovecos, sostenido por Lucas Goicoechea, desde un discurso pregnante que realza su dimensión  en la dinámica del grupo.

“Aural” brillante soundscape introspectivo de cielos plomizos y días neblinosos, arropado sobre una dinámica desnuda que se desenvuelve sobre unas líneas elegantes y sin excesivos subrayados.

Desde nuevas perspectivas la escritura de Juan fluctúa entre oleadas de entradas y salidas; que dejan en claro que la experiencia como compositor de todos los temas es la fuerza dominante que prevalece como eje central en el resultado final.

Otro punto de cocción al dente es: “La Vida Simple”, el impecable sentido musical y sonoro de Santiago Leibson, con su toque asertivo en el piano y el saxo como figura sobresaliente; logran un balance estético que nos dejan entrever a dos músicos criteriosos con garra e imaginación.

Poética con vuelo propio provista de ardor e intensidad cuya fuente nutricia radica en la joven sabiduría, que se obtiene en el camino recorrido y el impulso que Juan le da al colectivo que lo secunda.

La revolución local empezó hace rato y su dialéctica esta a punto caramelo. Una apuesta más, al futuro de nuestro jazz, cuyo crecimiento es parte del pasado porque ya es presente.


Personel:
Lucas Goicoechea - alto sax
Diego Urbano - vibraphone
Santiago Leibson - piano
Juan Bayon - double bass
Sergio Verdinelli - drums

Compositions by Juan Bayon
Todos los temas pertenecen a Juan Bayon
Releases August 17, 2018



domingo, 5 de agosto de 2018

IT MUST SCHWING!



El nuevo documental de jazz: "It Must Schwing!" (debe ser un éxito, la traducción más a tono)  The Blue Note Story se estreno en el "Festival de Cine de Munich" en Alemania el 2 de julio. La película fue dirigida por Eric Friedler y fue producida por Wim Wenders. 

It Must Schwing! cuenta la historia de dos amigos alemanes, Alfred Löw y Frank Wolff, que huyeron de Berlín antes del régimen nazi y emigraron a Nueva York. Allí, cambiaron sus nombres a Alfred Lion y Francis Wolff y fundaron el legendario sello Blue Note Records en 1939, que rápidamente ganó fama y se hizo famoso por grabar jazz contemporáneo y reunir una impresionante lista de grandes del jazz, incluyendo Miles Davis y John Coltrane, Sonny Rollins, Wayne Shorter, Thelonious Monk, Quincy Jones y muchos más. 

La película también habla de cómo, en un momento en que los afroamericanos aún enfrentaban la discriminación y la segregación, Blue Note Records colocó fotografías de los músicos negros en las portadas de sus álbumes y los respetó como artistas con los mismos derechos. 

"Si eres un aficionado al jazz (e incluso si no lo eres), la etiqueta Blue Note es un nombre familiar para ti", escribe Wenders en una nota en el sitio web oficial de la película. " 

It Must Schwing! - The Blue Note Story"; combina documentos musicales extraordinarios y sorprendentes materiales de época con un marco de animación recientemente concebido que cuenta parte de la historia de Alfred Lion y Frank Wolff. 

De qué otra manera contar su aventura, ya que no había cámaras alrededor, por supuesto, cuando comenzaron a concebir el sello sin financiación en absoluto, y solo contaban con su entusiasmo ". 

También presenta contribuciones de artistas como Jones, Rollins, Shorter, Herbie Hancok, Ron Carter y muchos más. También incluye la última entrevista con el ingenioso ingeniero de grabación Rudy Van Gelder, grabado poco antes de su muerte el 25 de agosto de 2016.