domingo, 27 de diciembre de 2009

FREE THE JAZZ

Como yo no creo en las casualidades sino en las causalidades y con esto no quiero caer en un discurso new age ni mucho menos, nada se da porque sí.
A partir de una reseña hecha por mí y subida en un sitio de España de un cd de Tom Varner, termino contactando vía mail a quien escribe este artículo preciso y lleno de nitidez. ¿ La causualidad ? ; gran parte de mi formación musical se gestó en una disquería especializada de Córdoba [ cuyo nombre hacía referencia al mejor amigo del hombre y quienes somos de la docta sabemos cual era ] y donde supe comprar una revista que lo tenía a Robert Fripp en la tapa. Por aquel entonces, [ los 90 ] el guitarrista andaba por esos pagos presentándose con los Gauchos Alemanes, recital que tuve oportunidad de ver.
La cuestión era que dicha publicación escribía sobre aquella música que los grandes medios gráficos dedicados al tema , ni siquiera tenían en cuenta.
Esa nueva forma estética de abordar, escribir y publicar sobre aquellas sonoridades del "palo", marcó nuestra manera de escuchar y de acercarnos a nuevos territorios que no conocíamos.
Su nombre : Escvlpiendo Milagros [ la "V" corta oficiaba de "U" y originalmente su nombre era "Escupiendo Milagros"] ; su director : Norberto
Cambiasso.
Este artículo que publicamos forma parte de un capítulo más extenso sobre las transformaciones de la improvisación de los '60 a la actualidad para un libro que se editó en España.
Con gusto les presento a alguien que describe esta forma del jazz, con rigor intelectual y pasión por la claridad.


Free jazz e identidad Afroamericana

Hasta cierto punto podrían narrarse los orígenes del free jazz a través de una curiosa dialéctica entre afirmación y negatividad. Los primeros intentos por abandonar cualquier estructura predeterminada –Lennie Tristano, Warne Marsh y Lee Konitz en 1949, Charles Mingus con Teo Macero y Mal Waldron en 1954, Cecil Taylor y Steve Lacy en 1955, George Russell y Bill Evans en 1956, Ornette Coleman y Don Cherry en 1959, Eric Dolphy en 1960- trasuntan una extrañeza que la época trata de exorcizar con etiquetas provisorias -forma libre, música abstracta- y adjetivos insuficientes –atonal, disonante, raro-.
Casi sin excepción, la improvisación temprana delata una perseverancia mayormente acústica, una extendida resistencia a la tecnología. Punto que atestiguan el disgusto de Cecil Taylor por la música electrónica, la espiritualidad rediviva de John Coltrane a partir de A Love Supreme o la recuperación de formas tradicionales como el gospel en Albert Ayler. Incluso las innovaciones electrónicas en los teclados pioneros de Sun Ra –el moog, el clavioline, los efectos de cintas- generan una dislocación sutil respecto de las polirritmias africanas y las modalidades medio-orientales del resto de su Arkestra.
El entorno de la década del ’50 ameritaba esa desconfianza. La amenaza de la Guerra Fría, la escalada nuclear y la constitución de una sociedad de consumo que excluía a los afroamericanos del banquete económico con la misma fuerza con que les escamoteaba sus derechos civiles bastaban, de por sí, para que sus percepciones difirieran del optimismo conformista que caracterizaba a la mayoría blanca de clase media.
Una estructura represiva que paulatinamente tendieron a identificar con su entorno inmediato. Un sentimiento de alienación ante la mercantilización incipiente y la propaganda mediática, que promovía la realización del sueño americano en cada compra de un electrodoméstico o de un televisor nuevo.
Las jerarquías culturales exclusivistas y excluyentes que oponían el modernismo de un pretendido arte alto al ámbito más prosaico –aunque también más festivo- de la mass culture tenían sin cuidado a quienes se veían obligados a sobrevivir en los márgenes, aquellos a los que la fiesta interminable del crecimiento económico y el consumo a ultranza había olvidado girarles una invitación.
No se trata de repetir aquí las conocidas historias de pobreza extrema en los inicios de Anthony Braxton o el Revolutionary Ensemble, la desafección que traslucen las muertes prematuras de Coltrane o Ayler, esa repugnancia de los clubes nocturnos de Chicago ante cualquier forma de jazz, lo que llevaría a la fundación de la Association for the Advancement of Creative Musicians (AACM).
Hay algo más, que escapa a lo anecdótico y trasciende las circunstancias personales. Por un lado, una ética de la afirmación que corteja el mito del comienzo absoluto - llevar a término las promesas incumplidas del jazz a partir de la superación de su lenguaje- hasta confundirlo con lo Absoluto mismo -la promesa de liberación que acarrea un mundo nuevo-.
Por el otro, una recusación del pasado cercano en favor de otro distante y mitologizado –el de África y las comunidades no occidentales-. En
la conjunción de estos dos extremismos aparentemente irreconciliables radica la fortaleza del free jazz: la utopía de la libertad y la nostalgia de lo que se perdió, la materialidad del instrumento y la invocación espiritual, la expresión desafiante de una identidad específica y su vocación universalista. Tensiones contradictorias que, bajo una coyuntura histórica y social diferente, determinarán el estatuto de la improvisación en las décadas venideras y promoverán la reacción insidiosa de ciertas corrientes actuales.

Intro : Micky Almada
Fuente :www.esculpiendo.blogspot.com

lunes, 21 de diciembre de 2009

IMPRONTA x 2

EL viernes 18 de diciembre, se realizó en Mar del Plata la entrega del premio Gaviota de Oro. El programa quedó nominado en el rubro "Música Jazz" obteniendo los galardones de "Mejor programa de Jazz", tanto en Amplitud modulada como en Frecuencia Modulada. No pudimos hacernos presentes en el evento por cuestiones laborales. Lamentamos no haber podido concurrir y haber vivido un momento que les aseguro se obtenga o no, es único.
La alegría inesperada de haber ganado me llena de satisfacción en un año de mucho trabajo y sacrificio para darle lo mejor al espacio que conducimos desde hace ya, siete años.
Mi agradecimiento al prestigioso Jurado, por habernos elegido en dos oportunidades.
Quiero darle las gracias a Norma Torres, excelente persona, colega de los medios, quien estuvo presente en el evento con su programa y que despojada de toda actitud vanidosa o egoísta recibió los premios por mí, y por haber ella ganado en su rubro.
Un abrazo desde el corazón a Walter Cardoso, conductor de Jazztería, amigo de la vida, nominado en la misma categoría; y a todos los oyentes conocidos y anónimos que semanalmente nos eligen.

martes, 15 de diciembre de 2009

FLORES NEGRAS

Un trabajo que atrapa al aficionado desde la primera nota. Un trío bastante atípico, en cuanto a su formación, dos pianos y un saxo. Tchangodei se encarga de los sonidos más agudos de su instrumento y los chorus, Mal Waldron es la voz grave, bellamente fúnebre y Archie Sheep, el pájaro que sobrevuela, con mirada de puñal, este delicioso plato más propicio para degustar bien entrada la noche con algún libro de Galeano o El Extranjero de Camus [ solo sugiero, cada cual con su cada quien ].
Comienzan los segundos y suena , "The Seagulls Of Kristian", para mí, lo mejor del cd. Es una composición lenta que va a paso de hombre y que conmueve a cualquier espíritu sensible, abordando desde ése lugar, una propuesta marcada por la sonoridad gruesa y profunda de un Sheep, en estado de gracia.
"Space Blues" no deja indiferente al saxofonista, quien se muestra amable en su discurso, aquí al tono y políticamente incorrecto en sus disonancias, característica que me atrapa del portavoz del movimiento Black Power.
No me quiero olvidar de los otros convidados, ya que éste no es un disco solista, sino una fina triangulación donde cada uno es un centro y dicen lo suyo, aportando al resultado colectivo.
"Africa Struggle", hipnótico Sheep, que se nos muestra como la etiqueta mesurada del Coltrane que se desbocaba como caballo loco y que zigzaguea como serpiente, acompañado por la danza de manos desnudas de Waldron - Tchangodei, quienes lo animan a soltar su arte, ofreciendo redes que lo contienen dentro de la estructura de este corte, cuyo significado representa un sentir por parte de los tres intervinientes : "Lucha Africana".
Cuarto paso en la escucha y otro blues, con ribetes de canción de fonda, "Driftin Blues", me recuerda al concepto de algunos críticos que decían que el jazz es esa música que hace mover el pie al compás del ritmo y que no consideran, a personajes como los de este disco, como continuadores del género.
Más les vendría a bien,
fisgonear una obra como esta, y ver que hay buenas sugerencias más allá, de los grandes pilares que hicieron esta música, que nació, como casi todo en la historia de la humanidad, a partir del sufrimiento.
"Ma Mission", vuelve a mostrar la característica del primer corte, lánguido y sombrío, con la aparición de la voz meditativa-reflexiva de, me supongo, Tchangodei, partiéndose luego al medio, en un exabrupto de teclas, que, porque reprimirlo, si al fin y al cabo es pasión.
Luego de la primera exposición, hay unos segundos de silencio y a continuación entra de vuelta ¿ el mismo pianista ? para finalizar y llegar a aguas calmas.
Las Flores negras figuran lo opaco de una música que no esta pensada desde la complacencia.
No hay casi información de este trabajo en la red, ¿ por qué ? me supongo que estas ediciones no figuran entre las más vendidas o a lo mejor, músicos como los mencionados, quizás Sheep, menos que los otros, siguen formando parte de la Vanguardia cuando en realidad, como lo apuntamos en otras oportunidades con otros ejemplos de igual valía, tendrían que ser considerados clásicos, por derecho y años en su aporte al Jazz.
Por lo pronto , lo escrito , son las impresiones de un servidor, a partir de la escucha, esperando hayan sido las correctas.
«El jazz es una de las aportaciones sociales y estéticas más significativas de América. Y muchos lo aceptan por lo que es: una aportación significativa, profunda, de América... Está en contra de la guerra, en contra de la del Vietnam; está a favor de Cuba; está a favor de la liberación de todos los pueblos. Ésta es la naturaleza del jazz. No es necesario ir a buscar más lejos. ¿Por qué? Pues porque el jazz es una música nacida de la opresión, nacida de la servidumbre de mi pueblo.»

Archie Shepp
Fragmento del libro "Free Jazz - Black Power"
Phillipe Charles - Jean Louis Comolli

Reseña : Micky Almada


Tchangodei - Piano medium aigu , chorus
Archie Shepp - Saxophones
Mal Waldron - Piano grave medium


martes, 8 de diciembre de 2009

IMAGINATIVO COLLAGE

El concepto de esta bocanada de aire fresco, parte de la idea de un libro que no es un libro y que ha sido escrito por una sola pluma.
Wu Ming 1 [ Roberto Bui, su verdadero nombre ] es el creador de esta apasionante novela llena de referencias, que recorre un largo y peligroso [ en el buen sentido ] camino más allá del Free Jazz.
Wu Ming es un combo de escritores italianos que trabajan de manera colectiva desde el 2000. El posible significado en chino del nombre es : "sin nombre", "no hay nombre" o "cinco nombres" (o "no entiendo").
Un prisma lingüístico que nos lleva de la mano de personajes tan dispares como John Coltrane, la revista Life o el Punk sin el menor atisbo de culpabilidad estética, como debe ser.
Según palabras de su autor : "Escribí New thing porque estoy interesado en la cultura afroatlántica". "Pero también es una alegoría de la represión a los movimientos sociales en los setenta en Italia. Lo que pasó con los Black Panther y programas como Cointelpro eran el pan de cada día aquí. Y en España". Pero New thing también retrata unos tiempos en los que el poder sentía el peligro de los movimientos culturales juveniles. "Ya no es así, la contracultura va por otro camino. Internet lo ha cambiado todo".
Pasen y lean.
Gracias a Felix, gran amigo, por pasarme el dato.

Reseña : Micky Almada
- Con información sacada de diversos sitios -

miércoles, 25 de noviembre de 2009

ROSA DE LOS VIENTOS

Según cuenta la historia, antes de "Free Jazz" de Ornette, existió un trabajo de Lennie Tristano que anticipaba una mirada distinta sobre el sonido del jazz más clásico, aquel que no contenía la alienación y la necesidad de expresar el disconformismo opresivo que blancos ejercían sobre negros.
Coleman tomo el guante dejado por Lennie y le agregó la pimienta política al asunto y aceptó, [como bien dijo Carlos Sampayo en uno de sus tantos artículos ] ser considerado por la crítica bonachona amante de los sonidos digeribles y vendibles , el asesino del Jazz.
Lo que hizo en su momento no se entendió, pero el hombre tozudo como una mula no se amilanó y su coherencia artística brilla con luz propia al día de hoy. De esa vertiente se desprende Don Cherry y con la mirada puesta, por estos tiempos en cuanto a líneas impopulares o de vanguardia, Tom Varner lleva las de ganar entre tantos otros.
Logradísima continuación de este trabajo que secundó a "Swimming", reseñado en su momento en el blog, de un músico que no busca la aceptación del gran público ni estar dentro de los entramados de la historia del jazz más ortodoxo.
Registrado para la misma casa que su antecesor ( Omnitone ), este "Second Communion" explora con sagacidad y colores vivos, el concepto musical de ese paraíso indómito y antojadizo que es ésta obra maestra del trompetista de sonido fracturado y puntillista.
Acompañado de un cuarteto y 2 invitados ( guitarra y corneta ) figuran entre los comensales, el voluble y acuoso sonido de Tony Malaby en el Saxo tenor [ teniendo en cuenta, que está en lugar del por aquel entonces jovial, Gato Barbieri ] parte estable del elenco junto con Cameron Brown en el contrabajo ( el Henry Grimes del asunto ) Matt Wilson en batería quien aporta coloridos pigmentos a esta música rebosante de complejidades y formas inmanentes al Free.
Pete Mc.Canan ofrece espacios más abiertos que en su participación anterior y dan ganas de escucharlo más [ de hecho tiene un cd de propia firma, dando vueltas vaya a saber en que compactera ] y Dave Ballou, quien se combina de maravillas con Malaby y Varner y a quién le tocó bailar con las más difícil, ser la voz, del creador estadounidense.
Y el capitán del proyecto, quien completa la obra con composiciones propias, nos ofrece la sensación en la escucha de una rosa de los vientos, cuya flor de lis, es la música del homenajeado con un cabal conocimento sobre la misma.
Un trabajo tonificante, elaborado sobre bellas composiciones que garantizan placer e imaginación pero también como decía Theodor Adorno : "La misión del arte hoy es introducir el caos en el orden". Algo a lo que asiento sin dudar.



Tom Varner (French horn)
Tony Malaby (tenor saxophone)
Dave Ballou (cornet)
Pete McCann (guitar)
Cameron Brown (bass)
Matt Wilson (drums, percussion)

Reseña : IDJ

martes, 17 de noviembre de 2009

B4 - HUNDIDO

Amigos estamos de vuelta por el pago y como no puede ser de otra manera, les informamos que no resultamos ganadores del premio Faro de Oro.
Al respecto me gustaría dejar al viento mi opinión, ya que necesito expresarme. Estaría bueno saber quién es el jurado para rubros como el nuestro, ¿ cuál es el criterio que se utiliza ? ; ¿ en qué basan juicio a la hora de decidir quién gana y quién no ? ; ¿ qué experiencia en la escucha de un género tan particular como este los avala ? Esto último dicho sin ánimo de ofensa y solo como referencia para quienes competimos. ¿ Tendrán en cuenta la diversidad del jazz, o se quedarán con lo clásico?; que no suele ser nuestro caso ni el de otros amigos que concursan .
Este programa que conducimos hace ya 7 años, ofrece un complemento entre música y blog, absolutamente identificable en la red, donde lo escrito es casi todo de pluma digital del firmante y pasamos el jazz más moderno, que por cuestiones generacionales, heredamos.
Los albores del jazz son la columna vertebral del mismo y fuente a explorar indefinidamente, tanto por músicos como por aficionados, pero ha avanzado mucho y la riqueza que presenta hoy por hoy, es la que difundimos en nuestro espacio.
Damos prioridad al jazz argentino y europeo sin dejar de lado los clásicos atemporales y también lo que auditivamente incomoda fruto de las vanguardias.
Resumiendo, esto no es la batalla naval, ni mucho menos, pero es bueno sacarse el sabor amargo de lo incomible. Simplemente otro jazz o el mismo de siempre, pero con otro enfoque, el que nos gusta y en el que creemos.

Opinión : Micky ALmada

martes, 10 de noviembre de 2009

UN RUMBITA PARA ISMAEL RIVERA

Fernando Vargas Valencia, poeta colombiano y amigo, tendría que ir sacando en su presentación al pie de cada escrito suyo lo de "aprendiz de poeta" y colocarse como tal, habida cuenta de lo expuesto más de una vez, aquí en el blog, referido a sus poesías y escritos.
En este caso, sus palabras van con sabor a son, a quien fue en vida, conocido como "El Rey Maleo" y que en los ya lejanos setenta formó parte de la conocida "Fania All Stars", sello discográfico que inmortalizó, entre tantos otros, trabajos como "Siembra" de Rubén Blades.
El proceso creativo, a la hora de sentarse frente al papel, es un acto doloroso, que una vez expresado, irrevocablemente nos invita a pensar, a reír, a cuestionarnos, o a disfrutarlo. Con Fernando se viven en su lectura todas estas cosas, y quizás ninguna a la vez. Por eso, lo de aprendiz, es un saco, que le empieza a quedar chico.




“Aún así con mi presagio/ tendré tu nombre a flor de labio y moriré…/

incomprendido, yo soy Maelo, el incomprendido”

Bobby Capó – “Incomprendido”


Territorio de lo sagrado:

Voz que se desliza por las notas

como una niña que florece mujer.

Pequeños secretos,

entrecortados y curvos,

van dejando huella en la garganta.

Cierto anís crepuscular,

cierto aguardiente en fuga

se deja arrastrar por el canto.

Canta, canta poeta negro,

para que la pureza te conteste bailando,

para que juntos rompamos el silencio

y las cadenas que hieren nuestras voces,

ensordécenos de pronto

con la maravillada quintaesencia

de tu asma.

Brujo que aúlla como un piano en fuga,

aprendiste a cantar en la playa

cuyas arenas lloran de soledad.

Soledad de una América Nuestra

que lleva la clave de tu voz en las arterias,

la misma de Monk cuando fuma y respira profundo

a la espera de un golpe que lo despierte

de la triste telepatía de nuestros tiempos.

Va floreciendo la mujer que amas

en tu garganta.

Es un árbol, Maelo,

es la llama florecida de lamentos

en el centro lacónico de las ciudades sordas.

¿Cómo podrás dormir eternamente

con ese pudor de frutos

derramándose de tu voz?

No podremos resistirnos a la penumbra

que nos oculta el territorio sagrado.

África, América, mujeres desnudas,

combates en cuatro tiempos que no son el tiempo.

Maelo: has sembrado el rugido lumínico

en lo más hondo de nuestras tristezas,

sea por ello que te hayas condenado

a la lucidez eterna del insomnio.


Fernando Vargas Valencia
3 de Noviembre de 2009
FERNANDO VARGAS VALENCIA
Escritor y Aprendiz de Poeta
http://www.almiprieto.blogspot.com

Intro: Micky Almada

lunes, 2 de noviembre de 2009

JARDÍN FLORIDO

Excelente continuación del degustado y escuchado en el programa varias veces "Trio"(Sony BMG - 2007), cuyo argumento se basaba en composiciones propias y homenaje a sus maestros.
Material temático todo del líder, este Jardín seco parece tener más vegetación de lo que nos podemos imaginar.
La apertura del cd nos anticipa solapadamente la esencia de lo que va a ser un música concentrada y cargada de un discurso que en todos los cortes da cuenta de la madurez y el vuelo libre de su autor.
Hernán Merlo quien lo acompaña con aplomo y peso de luchador de sumo, muestra que su grandeza física se reparte por partes iguales en su talento y abre junto con Verdinelli, el primer corte de este trabajo, "Tridim", con la grata sorpresa del chileno Diego Urbano en vibráfono ofreciendo novedad y frescura a este corte de contenido bop con pasajes muy cercanos al free ( por parte de Jodos ) que parece desmadrarse en todo momento, pero que como el río siempre vuelve a su cause.
En el segundo corte,"Rebote", la cuestión empieza a ir por los caminos del swing donde se puede intuir el camino recorrido cuando dialogan Ernesto con Hernán y Sergio, quienes hace más de diez años vienen tocando.
Cuando al principio de la reseña hablábamos de madurez, nos referíamos a que la personalidad musical del pianista se fue puliendo junto a sus colaboradores.
"Prioridad" abre sus alas con un soprano que bien podría parecerse al sonido que escuchamos proveniente de Europa y la forma de tocar música improvisada; sin ningún ánimo de comparación, ¡¡pero no!!, estamos escuchando Jazz Argentino, fraccionado y elaborado por la visión de un gran músico como lo es Ernesto, quien en su aparición en este corte ofrece el toque justo y necesario sin caer en discursos longilíneos. Claro y preciso en su técnica pianística, éste es uno de lo picos altos del disco.
El reparo para protegernos de la lluvia, surge desde la añoranza de "Extrañolandia", un parate reflexivo a mitad de camino, con sonoridad cristalina, profunda y un vibráfono que aporta sentido de nocturnidad a esta composición expresada con hondo lirismo.
El tête à tête de LI #5, no acepta ser puesto al lado de una fórmula muy probada dentro de la historia de esta música; dúo de piano y saxo, que aporta inspiración y equilibrio; el remanso justo para continuar la escucha.
Tres algarrobos, deja atrás los climas intimistas de los dos que le anteceden, mostrando solidez y una fogosidad contenida por parte del quinteto, fruto del entusiasmo de una música compuesta desde la independencia compositiva , que quizás su líder extrañaba.
La materia sonora de "¿Y entonces?", suena distinta del resto, y se nutre de un discurso de contraste lóbrego donde sobrevuelan, en el saxo soprano esencias coltreanas ( desde mi profano juicio ) con texturas que son ricas, densas y oscuras como noche sin fin. "No era un río", es una hermosa composición en tempo lento hasta la mitad del track, lo tiene a Lastra y Urbano, marcando reposadamente la senda, de manera afinada y en perfecta sintonía con el resto del los integrantes.
La escueta LI #4, posee complejidad e inflexiones acertadas y la lateralidad musical de modos europeos, como apuntábamos más arriba, dicho esto solo como referencia y sin ánimo de anodinas comparaciones.
En el cierre, el título que da nombre al disco, "El Jardín Seco", con una retórica free, no excesiva manteniendo siempre los parámetros estéticos marcados por quien orquestó esta gran obra que deja huella.
Me queda una última observación, con respecto al envase, que no es un reclamo. Compré, como siempre el cd original y me llamó la atención lo sucinto de la info. Me hubiese gustado, sin empalagarme, más complementaridad entre texto y música , para quienes gustamos de un paso más allá de la data formal.
Jardín Florido era un personaje del paisaje de Córdoba Capital cuya característica era la fluidez de un discurso generoso, quien a la hora de piropear a las damas; acometía con una oratoria de delicada erudición, que al día de hoy, es recordada. Tal cual esta música, para todos los tiempos.


Reseña: Micky Almada

Ernesto Jodos: piano
Carlos Lastra: saxos tenor y soprano
Hernán Merlo: contrabajo
Sergio Verdinelli: batería
Diego Urbano: vibráfono

lunes, 19 de octubre de 2009

A TRAVES DE TUS OJOS

Uno por ahí divaga escuchando a músicos que en determinados momentos de su vida hubiese imaginado grabando discos para otros sellos discográficos.
Que hubiese pasado si "Bitches Brew" se hubiese grabado en ECM en vez de Columbia ? ¿ Hubiese sonado como Stanko en este trabajo ? ¿ Se imaginan a Miles recibiendo alguna sugerencia por parte de Eicher en cuanto a su música ? Se me viene a la cabeza, una imagen : la trompeta del Negro atravesando el vidrio grueso y ancho que separa el estudio de la consola y del otro lado Manfred saltando para un costado y ocultándose bajo la mesa de sonido.
En fin, con esto quiero significar la influencia de Davis en la formación y búsqueda de Stanko como trompetista espléndido que es y como observador de jóvenes talentos tal cual Davis, por aquel entonces.
Vaporosas improvisaciones y un sonido de tonos gélidos y neblinosos definen la búsqueda en este nuevo contexto que dio en llamar : Ojos Oscuros, última producción del
músico polaco, para el sello alemán cuya consigna estética es "el sonido más bello después del silencio», aquí logrado de sobremanera.
La expresividad e imaginación de los músicos que lo acompañan es inmejorable. Dos finlandeses, el pianista Alexi Tuomarila y Olavi Louhivuori en la batería, el Joven Jakob Bro en guitarra [ quien ya se había mostrado en el trabajo de Paul Motian Jardín de Eden, para la misma casa discográfica ] y el danés Anders Christensen.
La música aquí mostrada es impresionista en su intención, pero la mirada es más periférica.
" So nice" es la primera cita del cd, en donde Tuomarila da el puntapié inicial para una composición melódica, que en pocas notas y con pocas variaciones, nos sirven de estímulo para indagar la ambientación atmosférica del resto del trabajo."Terminal 7 y "Sol de Mayo" fueron compuestas originalmente para acompañar al drama del dramaturgo sueco Lars Norén en espectáculos de Varsovia.
Los ojos oscuros de Martha Hirsch, tema del cual se desprende el nombre del cd, está basado en el encuentro con la pintura de Oskar Kokoschka "Martha Hirsch" en donde Tomasz relata el impacto emocional ante la intesidad de la pintura y es traspolada por el trompetista a su lenguaje musical. Es para quien escribe la aparición en este corte de la fiereza contenida de la trompeta a mitad de camino, donde lo dicho anteriormente, en cuanto a "emociones que impactan" es tan bien creado aquí.
Por estos días divide su tiempo entre Warsaw y New York y las composiciones siguientes "Grand Central" y "Amsterdam Avenue , están inspiradas en lugares de New York. "Samba Nova" recuerda un viaje del quinteto por el País de la alegría y las formas contorneadas de las fémeninas caderas de los sambódromos, donde los primeros cuatros minutos del corte se asemejan más a la saudade, a Pessoa, a la tristeza y el resto se acerca más a Getz/Gilberto del histórico disco homónimo.
"Dirge for Europe" y "Etiuda baletowa nro. 3 son revisitaciones a la música de su ex-patrón el pianista y compositor Krzysztof Komeda, ligadas y cercanas siempre a su sentir y su corazón.
"Last song", pertenece a su album "Balladyna" de 1976 grabado en este sello, y reinterpretada aquí, 33 años después, con un sonido, único, maduro, y con esa sensación de estar escuchándolo, con otra magia.
Música que se percibe de distintas formas, que puestas en las manos del poeta son siempre una prolongación de lo que el ojo ve o recuerda.

Reseña: Micky Almada

Tomasz Stanko: trumpet
Jakob Bro: guitar
Alexi Tuomarila: piano
Anders Christensen: bass
Olavi Louhivuori: drums


jueves, 15 de octubre de 2009

SONRÍE, LO ESTAMOS ESCUCHANDO

Después de la pantagruélica y fantástica comida musical para nuestros oídos de "unodostres, solo y bien acompañado" y el inconseguible ( para nosotros en esta parte del globo ) paso intermedio de "Adrián Iaies Trio + Michael Zisman - Vals de la 81st & Columbus editado por Sunnyside en el 2008, nuestro músico preferido, nos devora el alma con esta obra mayúscula . Alejado quizás de la vertiente del tango, que supo adaptar al Jazz, este nuevo trabajo de Adrián nos muestra como su nombre se afianzó en el panorama de la música Argentina y su ya irrefutable musicalidad en el resto de mundo.
Siete composiciones firmadas de puño y tecla, nos describen un crecimiento personal, en este caso afincando la idea en el concepto de canción, algo que creo que en trabajos anteriores le venía siendo esquivo o con la mirada puesta en un futuro, ahora materializado.
Su personal mirada de las otras composiciones como "Alfonsina y el Mar", "Loca Bohemia" o "Cuando ya me empiece a quedar solo", lo muestran como un ejecutante diverso y variopinto, sobre todo en "Alfonsina..", revisitada por pianistas de Jazz europeos y tan presta a versiones en tempo lento de toque suspendido ( Bobo Stenson, Giovanni Mirabassi ) en la que Raúl Barbosa impregna su colorido perfume, con su inimitable sonido; para mí, el mejor corte del disco. Sería inelegante no hablar de Pepi Taveira y Ezequiel Dutil quienes lo arropan en una conjugación de formas y melodías de lírica gestualidad y modos refinados. Pepi sólido en su discurso ( magistral en Marai ) y Ezequiel con sonido mesurado y expresivo. Me parece atinado apartar esa idea de que en la mayoría de los pianistas argentinos de Jazz esta como sombra que aletea, la impronta evansiana, como forma de tocar, aunque esto suene remañido desde su concepción, Iaes ( y diganme que pianista que toque en trio o no, no está influenciado por él ) marca la diferencia con una sonoridad propia y acriollada.
Me quedo, como idea para la escucha, con un fragmento del escrito de la carpetilla interior del cd en donde reza:
"...Como sólo escuchar un tilo anunciando la llegada de la lluvia sagrada o como simplemente suspender la conciencia. Por un rato...."
Suspender la conciencia, estar en un estado de "no mente", sin pensamientos, preconceptos, ni juicios valorativos, solo con la compañia de la música y del silencio interior.
Siempre lo decimos y lo reafirmamos, compremos cd originales de nuestros artistas, ellos se lo merecen.


Reseña : Micly Almada

Adrian Iaies en: Piano
Pepi Taveira en: Batería
Ezequiel Dutil en: Contrabajo

miércoles, 7 de octubre de 2009

NOMINADOS

Como conductor de este barco que hace ya casi 7 años dimos en llamar "Impronta de Jazz"ofrecemos al navegante (nuestros oyentes) lo mejor de nuestra pasión por la música y la cultura. Sentimos humildemente que en todo este lapso a pesar de viajar por tiempos de mares embravecidos también nos apaciguamos en aguas calmas, siempre con la actitud y la fe puesta en lo que hacemos. Un faro posee una potente luz que se utiliza como guia para llegar a buen puerto. Gracias al Jurado por habernos nominado en el prestigioso premio "Faro de Oro".

"La cruz dice, alta, que lo que hay en mi alma
y hace la fiebre en mí de navegar
de Dios sólo hallará en la eterna calma
el puerto siempre por buscar "

Fragnento final del Poema "Padrón" de
Fernando Pessoa de su libro "Mensaje", Pag.69.


lunes, 28 de septiembre de 2009

IMPREDECIBLE Y FASCINANTE

En la década del 90 en Argentina pasaban muchas cosas. La fiesta Menemista parecía que no tenía fin y suponíamos que el paraíso que nos vendieron de ser un País del primer mundo iba a perdurar en el tiempo. La realidad, nos cacheteó la cara muy fuerte y todo terminó, como casi siempre, con muertos y la República al borde del colapso, social, económico, educativo, cultural y muchos etcéteras más.
El acápite me sirve de introducción para comentar la otra realidad que vivíamos, uno a uno mediante, era el hecho de lo mucho que se podía conseguir por aquel entonces a nivel de música en la mayoría de las disquerías.
Uno de pronto entraba a una gran cadena,(donde por lo general los que atienden saben tanto de música, como quien escribe de patafísica ) y en las bateas, se topaba con ECM, Hatology, o Real World, así como si nada.
En los reductos ya mas dedicados, al metodista obsesivo, buscador de rarezas, aparecían con causa de conocimiento incluido, discos pertenecientes a sellos como el que vamos a reseñar.
Stefan Winter creador del sello alemán Winter & Winter es, en su aporte a la música de características multiétnicas, lo que Peter Gabriel o Manfred Eicher lo fueron y los son a las suyas como emblemas de la diversidad a la hora de jugarse por sus artistas y dar rienda suelta a la experimentación.
Este combo de estudiantes que formaban parte de un quinteto de Free - Jazz, se trasladaron a Bulgaria, para inspirarse en el folclore del lugar pero centrando su sesgo en una esencia ecléctica que combina música gitana, rock, swing, jazz y guiños al pop también.
Noruegos casi todos, la plasticidad de modos e inflexiones, en su propuesta, en algunos momentos me traen a la memoria desde Coltrane más africanista de la última etapa ( The Olatunji Concert ) al Led Zeppelin que hizo la versión de Kasmnir en los MTV unplugged, tambien producto de los globalizadores 90 .
Algunos sellos de característica Búlgara es la aparición como en el corte 2 de la diafonía, donde un coro de mujeres ( en este caso sin acompañantes masculinos en las voces, y más de dos voces ) comienzan la tertulia para terminar su faena musical en el bosque de las flores sin necesidad de pelar mazorcas. Stian Carstensen, se quiera o no, es la columna vertebral del grupo. Diestro multi-instrumentista, sabe sazonar con excelente gusto, influencias de la música rumana, africana, balcánica y hasta poner sonidos para los picaderos de los circos. En sus manos la música se vuelve como la sarna con gusto que no pica, caprichosa, deslumbrante, intensa y llena de imaginación e intuición. Hay que despojarse de todo mensaje intelectual al la hora de la escucha. Saltan, se ríen, arman una ronda y giran, balcánicamente hablando en todo el disco.
Otro punto de interés ya hablando del cd como objeto, son las bellísimas fotos en blanco y negro en papel rugoso que completan el díptico.
Desde un niño gritando de alegría como primera foto, a un malabarista en plena prueba de altura, a la familia unida, paisajes, instrumentos típicos, rostros patriarcales gitanos arman la escena que completa ljalja Kutnetsova , de su libro : " Gypsies - Free Spirits of the Open Steppe" [ Gitanos - Espíritus libres de la estepa abierta ].
Les juro, que al escuchar se me viene el personaje más reo de la película de Emir Kusturica, "Gato negro, Gato blanco", en la boda donde se enfiesta sin parar, al ritmo de la música. Todos talentosos hasta la médula. Para bailar la ronda joró toda la noche.

Reseña : Micky Almada

Stian Carstensen (acordeón, steel-gitar, banjo, flauta, guitarra, etc etc etc), Nils-Olav Johansen (guitarra y voz), Jarle Vespestad (batería), Finn Guttormsen (bajo) y (desde 95) Trifon Trifonov que se unio a FM (reemplazando a Håvard Lund)

lunes, 14 de septiembre de 2009

LA TEMPLANZA


Antes que nada y por mi seguridad, quiero gritar a los cuatro vientos que este es un disco, M A G N I F I C O. El catalán no plantea justamente mi estado de euforia por lo dicho al comienzo de la reseña sino todo lo opuesto.
Despojado de su personalidad musical, lo más parecido a un volcán en permanente estado de agitación , que lo ha vuelto un referente de la música improvisada, aquí el proyecto nace desde el corazón. Todo el trabajo conlleva texturas de un profundo calado expresivo, y la presencia como guía musical de Federico Mompou orbita la estética de esta obra que (me) emociona hasta las lágrimas.
La conversación tranquila y flotante con Guy y Lopez entretejen laberintos que nos llevan a estadios donde cada tema tiene su "aura". Ambos acompañantes poseen capacidad de síntesis, en la cual cada uno conoce su instrumento y el lenguaje del mismo. La cercanía de la música aquí narrada se siente, casi se toca de nuestro lado, el de oyentes, en donde lo implícito se vuelve explícito y el resto del convite lo completamos nosotros.
La génesis de "Aurora", comenzó a principios del 2004 y fue un trabajo de decantación y refinamiento que confluye en la calidad interpretativa de cada tema. Del virtuosismo torrencial que por lo general despliega el líder en su forma de tocar, surge la sencillez como búsqueda plasmada aquí. Y más que eso, el lirismo como forma de expresarlo desde el piano, en donde la escucha debe ser más fina y reposada.
La mayor parte de los cortes son baladas o temas lentos, con espacios entre notas donde el protagonista es el silencio. En palabras de su creador: "Estos esbozos son unas melodías que están muy desnudas. Son cuatro o cinco notas en un papel, pero muy afinadas, muy concisas. Serían como haikus. Son lo mínimo. Lo que tiene que hacer el músico es vestir esta desnudez, aportar la carne a las cuatro notas que no son nada. Esta selección de notas es intencionadamente así. Tan simple, tan minimalista."

Alejandra Pizarnik decía de su hermana, la melancolía : "Mientras afuera todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud de gota de agua cayendo de tanto en tanto ". Todo el trabajo representa ese sentir.
Si discos como Kind Of Blue, deberían formar parte de cualquier discoteca que se precie de seria, Aurora la completaría. Manfred Eicher, te perdiste un gol de media cancha.

Reseña : Micky Almada

Agusti Fernandez: piano
Barry Guy: bass
Ramon Lopez: drums, percussion


OBITUARIO

" Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia............". La otra historia es la de Eddie Higgins, la de él y la de tantos músicos poco conocidos, que no salen en la gran foto de los íconos de Jazz. Ejemplos hay miles, pero este humilde servidor, recuerda con cariño, como hace seis años ya para siete, cuando empezaba con la difusión del género desde mi lugar, pasaba en un segundo bloque del programa, "Detour ahead" y lo completaba con una exquisita versión de "Angel Eyes", ambos del disco "Bewitched". Pianista de estilo bop, su territorio siempre fueron los standars, con refinada pulcritud.
Falleció el pasado 31 de agosto, a los 77 años de edad, consecuencia de un cáncer de pulmón, su último registro fue en julio del pasado año, titulado "Standard Higgins". Para caer en el embrujo de su legado una y otra vez.


Eddie Higgins (1932-2009)

Reseña : Micky Almada

miércoles, 2 de septiembre de 2009

PALABRA ENVENENADA

Este notable historiador, es a su vez un punzante crítico de jazz. Aunque este texto ya tiene su tiempo, sus palabras resisten el paso del mismo y es tan actual como cuando lo escribió. Un análisis que de manera certera, nos habla como el Free Jazz o los devaneos de Miles en su última etapa y tantos otros, fueron delicadamente ocultados o poco promocionados. Un ensayo con visión periférica intentando abarcar el todo, con lo que eso supone, lo bueno, lo malo, lo lindo y lo feo. Pero mejor compruebenlo ustedes mismos. Con mirada allende, ERIC HOBSBAWM.

El Jazz de fin de siglo

Desde entonces se ha producido un renacimiento importante. En un principio, los ejecutantes que resultaron más beneficiados en los Estados Unidos fueron los músicos talentosos de vanguardia que militaron en los oscuros días de los años 60 y 70, y que se sintieron llevados nuevamente a la corriente principal del jazz gracias a la reaparición de un público de jazz entusiasta. Estos músicos no eran jóvenes. Desde entonces han surgido músicos genuinamente jóvenes de cualidades notables. Sin embargo, había algo extraño en ese renacimiento del jazz, aunque esa extrañeza lo vuelva más familiar a los antiguos amantes del jazz como yo. El jazz de los 90 mira hacia atrás.Por cierto, los nombres que primero atraen al público en los festivales de jazz son los sobrevivientes de los días previos a 1960, y los talentos de mediana edad que surgen de los 60 y los 70. Pero lo que resulta igualmente significativo es lo que tocan. La base de lo que se está ejecutando hoy en día es esencialmente el bebop de los años 40 y 50. Todos son boppers (amantes de este tipo de jazz). No es que no haya sucedido nada en el jazz desde entonces, sino que las innovaciones de las décadas pasadas, desde el free jazz hasta la fusión, han sido silenciosamente marginadas. Hasta los obituarios más entusiastas de Miles Davis, la figura clave en el desarrollo del jazz desde comienzos de los años 50, se tornaban curiosamente más ambiguos cuando hablaban de sus últimos veinte años, y preferían guardar silencio respecto de la última década. Lo cual está bien para la gente de edad avanzada a la que no le cuesta recordar las maravillas de su primer Quinteto, de Miles Ahead y Kind of Blue, pero la brecha generacional no debería ser tan estrecha. Tradición es la palabra clave ahora, un término alguna vez oído con más frecuencia entre los fanáticos del jazz que deploraban el fin de la música de Nueva Orléans que entre los músicos. Y, sin embargo, éstas son las palabras de un saxofonista de veintitantos años (a quien se describe como surgido de Parker y Adderley): Bird es la influencia principal porque cubre tantas eras y estilos en su ejecución. Se mantuvo fiel a la tradición y creo que si estudiara lo suficiente a Bird podría adueñarme de ella. ¿Acaso Bird pensaba así de sí mismo cuando tenía veinticinco años? Es más, la moda retro se remonta mucho más allá de los pioneros del bebop. Hubo un retorno a las baladas tradicionales, aunque ahora sean ejecutadas con floreos de vanguardia por hombres que regresaron a la corriente principal, provenientes de las fronteras más inaccesibles, como Archie Shepp, el terror de los años 60. Hubo, incluso, una recuperación negra de la tradición original de Nueva Orléans por parte de afroamericanos -durante muchas décadas éste fue un gusto exclusivamente blanco-. Y hubo, por sobre todo, un extraordinario retorno al blues, que aportó una recaudación de medio millón de dólares por la venta de una reedición de Robert Johnson. Todo esto resulta reconfortante y, a la vez, familiar para los veteranos, aunque es imposible volver a sentir, como en 1939-42, y nuevamente a fines de los 50, que estamos viviendo una era de oro del jazz.Simplemente hay mucho jazz para escuchar y no faltan músicos aventureros y accesibles al mismo tiempo. Pero también es una señal de peligro. El jazz no puede sobrevivir como la música barroca, como una forma de pastiche o de arqueología musical para un público cultivado, incluso entre negros. Pero éste es precisamente el peligro que lo acecha. Los chicos negros hoy no cantan blues. El blues es ejecutado, en el mejor de los casos, por artistas viejos para públicos barriales de igual edad y, en el peor de los casos (como sucede en muchos de los salones de blues de Chicago), en barrios blancos, por los mismos hombres entrados en años, para estudiantes blancos. Los chicos negros ya no sueñan con tocar trompetas, sino con formar parte de los grandes grupos de rap. En mi opinión, ésta no es una forma de arte interesante desde un punto de vista musical y, además, sus letras son chabacanas. De hecho, es lo opuesto al arte, grandioso y profundo, del blues. Hay buenas razones para que suceda esto, pero no hace más que cortar las raíces del jazz.El panorama artístico y los medios negros florecientes -lo que podría llamarse el territorio Spike Lee- están impregnados de jazz, y también lo están, obviamente, los músicos, negros y blancos, y no sólo en los Estados Unidos. Pero el jazz siempre vivió, no por ser popular, sino por lo que Cornel West llama la red de aprendices, la transmisión de habilidades y sensibilidades a los nuevos músicos. Las cuerdas de esta red se están deshilachando. Algunas ya se cortaron. ¿Acaso el jazz se está transformando, más allá de toda redención, en otra versión de la música clásica: un tesoro cultural aceptado que consiste en un repertorio de estilos mayoritariamente muertos, ejecutados por artistas en vivo para un público de mediana edad y de clase media, financieramente acomodado, blanco y negro, al que se suman las masas leales de amantes del jazz japoneses? ¿Volverá a ser accesible a su público natural, los jóvenes pobres, principalmente a través de la radio y las grabaciones, como lo fue para mi generación europea hace medio siglo? ¿El jazz se está fosilizando de una manera terminal? No es imposible. Si éste fuera el destino del jazz, no servirá de mucho consuelo que todas las peluquerías y los salones de belleza hoy pasen grabaciones de Billie Holiday. Sin embargo, el jazz ha demostrado tener extraordinarios poderes de supervivencia y autorrenovación dentro de una sociedad que no está preparada para esta música, y que no la merece. Es demasiado pronto para pensar que su potencial se ha extinguido.Además, ¿qué tiene de malo seguir escuchando y dejar que el futuro se ocupe de sí mismo?

Traducción de Claudia Martínez.
(c) Eric Hobsbawm y Clarín, 1998.
Intro: Micky Almdada

lunes, 31 de agosto de 2009

IN MEMORIAM


Joe Maneri (09-02-1927 - 24-08-2009)

martes, 25 de agosto de 2009

VUELTA A LO BASICO

Tengo el orgullo de presentar a .....!!
Con motivo de este encuentro entre amigos he
aquí, uno de los nuestros......!!
Con ustedes alguien poco conocido pero que seguro no
olvidarán...............!!
Podríamos empezar esta reseña con cualquiera de las tres presentaciones que
propongo, pero la verdad para quienes hace rato vamos desandando el camino del jazz, Antonie Hervé es antes que nada un gran músico francés, de estirpe multifacética. Pianista, compositor de bandas de sonido y shows de danza, director musical de la ONJ ( Orquesta Nacional Jazz de Francia) arreglista de conciertos para trompeta, batería, orquesta y además, dueño de su propio sello de jazz de nombre "Philo". Hasta aquí la cuestión curricular, pero ¿ de la música qué ?
Este trabajo que lleva el nombre del clásico de George Gershwin, revisitado aquí, por un trío con un repertorio cuya base temática son standars archiconocidos.
En todo el trabajo sobrevuela la idea de deconstrucción de los mismos, manteniendo la fidelidad original, en la línea de las composiciones aquí expuestas.
Abre su propuesta con una versión en tono de bossa nova de "Love for Sale" de Porter, en la cual el reconocimiento mutuo por parte del trío nos auguran un viaje tranquilo excento de saltos al vacio, y vacuas complicaciones musicales. "My foolish heart" se presenta como la noche estrellada y melancólica que apiña secretos y conjura sensibilidades a flor de piel. Suave, sensual y aterciopelada.
"Freddy Freeloader", es el único corte que no me gusta de éste trabajo, por el hecho de que, a mi modo de ver, lo descontextualiza musicalmente de la gigante composición que es, compuesta por Miles . Me recuerda a la versión de "Mack the Knife" del disco de Benny Golson Funky Quintet. Quizás sea atávico en mi forma de pensar pero hay cosas que mejor dejarlas como están o acercarse a ellas con mucho respeto.
"Solar" por su parte cautiva por su swing y tensión rítmica que da lugar al dialogo de los participantes de forma clara y precisa despojandosé de mácula innecesaria.
"Like someone in love" genera el lucimiento del trío, sin desmesura ni dobles intenciones, sin salirse de la línea melódica, tejiendo ágiles episodios musicales evitando caer en las velocidades del planeta Peterson, con coherencia en su fraseo, ocupando cada nota su justo lugar por parte tripartita.
Y llegamos al corte que da nombre al disco "Summertime". Aquí no está presente la nocturnidad y el toque quejumbroso de otras versiones, se me viene la de Stan Getz a la cabeza, pero sí hay un profundo calado expresivo que se afinca en las sonoridades del blues, manteniendo una andar tranquilo y placentero donde el Capricorniano pianista es diestro en calidad y experiencia en su discurso. Y en el final tanto "In your own sweet way", que aquí es tocada sin la fuerza abrasadora de la de McCoy Tyner como "Caravan", se mueven estéticamente con los mismos parámetros y planteamientos que el líder ofrece en todo el disco. El acompañamiento rítmico corresponde a los Hermanos Moutin, Francois ( contrabajo ) y Louis ( batería ) compañeros de larga data.

Reseña : Micky Almada

Antoine Hervé - piano
François Moutin - double bass
Louis Moutin - drums


lunes, 10 de agosto de 2009

BOLSA DE SORPRESAS


Estoy convencido que hoy por hoy Joe Locke es a su instrumento lo que Marc Copland es al suyo, en cuanto a contemporaneidad, espontaneidad y modernidad. Este es un trabajo muy logrado a partir de un cuarteto que decide afrontar el compromiso de homenajear a un "par" .
Adepto categórico a los mundos de Jackson y Hutcherson, Joe tuvo un pasado que habla de una relación con el rock que marca la forma de tocar el vibráfono y se vuelve certeza cuando escuchamos este «Rev-elation». Si en "The Willow" a dúo con Franck Kimbrought el paisaje es tranquilo y la atmósfera mullida y algodonosa, aquí hay dinámica y vigor. Locke toca con acertada pulsión creativa a la hora de recrear a su mentor.
La música puesta aquí, surge de una idea que partió del líder del proyecto acompañandosé de una sección rítmica prolífica ofreciéndole libertad y perfección al creador del homenaje ya que el homenajeado es inimitable.
Se registró en 2 noches de 6 en el Ronnie Scott's Jazz Club, de Londres y la re-lectura de todos los cortes pertenecen al Milt Jackson más reciente y del cual formaron parte Mike, Bob and Mickey.
En palabras de Locke: "Tocar la música de Milt Jackson con quienes lo acompañaron en una parte de su historia fue un punto muy alto en mi carrera. Su apoyo y confianza me ayudó a asumir el reto de tocar esta música. Como ya he dicho, las notas se pueden copiar, pero nadie las tocará como "Bag". Yo nunca lo intenté. Todo lo que puedo hacer es utilizar las lecciones que aprendí de él para contar mi propia historia". Y vieron como es, en el Jazz no importa lo que se cuenta, sino como se lo cuenta.

Reseña : Micky Almada



Joe Locke (vibraphone)
Mike LeDonne (piano)
Bob Cranshaw (bass)
Mickey Roker (drums)


GANADORES!!

Con beneplácito recibimos la noticia de haber sido ganadores en Resistencia, Chaco, del prestigioso "Premio Dorado", como mejor programa de Jazz a nivel nacional el pasado 1 de agosto. No pudimos estar en presencia física por aquella ciudad hermosa por cuestiones laborales y personales, siguiendo a cada minuto la transmisión del evento por la red. Un logro más para el programa, para la emisora y para la música y las palabras que difundimos en el programa. Gracias de corazón al jurado que eligió a Impronta de Jazz, con tan distinguido galardón.

miércoles, 29 de julio de 2009

EL LIBRO GORDO

De manera simple y concreta en su redacción y siendo un objeto más visual que escrito, "Jazz la historia completa", es un muy buen apéndice para el iniciado, que quiere adentrarse en estas tierras sin complicarse demasiado. Fotográficamente rico en imágenes, este libro va recorriendo la historia del género desde sus comienzos cuando la denominación era "jass" ( lo de las dos zetas vino después ) hasta la enorme influencia en casi todos los estilos musicales. El prologo, excelente, escrito por John Scofield cuenta su historia y encuentro con el jazz, y el júbilo de ser parte de una de las formas de música más influyentes del siglo XX.
La portada del libro presenta una foto de Clifford Brown, que es pura poesía y el resto del contenido está a la altura de lo dicho en cuanto a calidad expositiva.
El verdadero aporte de peso aquí es la revisión de los estilos que forman el mapa del jazz y su evolución hasta hoy. El equipo de redactores es de alto vuelo y al final del mismo, figura la currícula de cada uno. Otro punto de interés es que ofrece una perspectiva fascinante de la música y su entorno lo cual le da un enfoque de caracter interdisiplinario con la consecuente relación del jazz con el cine, la pintura, las artes plásticas, sin caer en los extremos de la embriaguez. Aquí todo es lacónico. Lo mejor para quienes vivimos por estos lares , es que se consigue, al menos, en la mayoría de las grandes librerías y disquerías a un precio que justifica la compra. Un recorrido minucioso de la mano de los protagonistas más emblemáticos. Recomendadísimo.

Reseña : Micky Almada
JAZZ - LA HISTORIA COMPLETA
de JULIA ROLF
Editorial - MA NON TROPPO





martes, 14 de julio de 2009

MONOLANDIA

Este Viernes haciendo una mirada retrospectiva en el tiempo, vamos a escuchar al "Mono Villegas". Con ese motivo buscando en mi biblioteca que guarda todo lo escrito, me encontré con una publicación que me devolvió la mirada y me lanzó una imagen en el tiempo . Me vi en plena Avenida Colón en Córdoba Capital con mi saco de estudiante secundario y con 14 años, en ese momento. Un día nublado, a la salida del colegio y una seguidilla de locales entre los que empezaban a aparecer, los de "canje" de revistas usadas. Tengo al día de hoy, de aquella época ejemplares de "Pelo", "Expreso Imaginario", Fierro ( con Altuna y sus historias por Dios!! ), y entre todo ese combo apareció una revista llamada "Algún Día", que conservo hasta hoy. Dentro de la misma aparecen hermosas y ajadas fotos en blanco y negro, con tipografía escrita por las viejas máquinas Remigton de los años 60,70 y una de las notas era a Enrique Villegas.
Clarificador, un poco loco, pero siempre convencido de lo que hacía, tenía en sí también, el don de la palabra crítica, sobre todo cuando hablaba del país en el que le tocó nacer. He publicado la parte más jugosa ya que es larga y leer desde la compu, ya sabemos, no es lo mismo que teniendo la revista en la mano. La nota fue realizada por Walter Thiers quien estaba por aquel entonces con la idea de escribir un libro sobre el músico que "algún día" se publicaría por Ediciones de la Flor cuestión que hasta donde sé no se dio y que quizá esta entrevista esté en "El jazz criollo y otras yerbas" o "Blues + jazz: un siglo después"; libros escritos por él, no tengo información precisa sobre esto. Disfruten la mirada de un "mono" bastante pragmático.

"El ser humano con su fantasía y su deseo habla maravillas de cosas que le gustaría que hubieran pasado y no han pasado en realidad, la vida es muy triste en sí y muy dura y esta lleno de grasas y analfabetos que tiene el poder y deciden la vida de los artistas más grandes que hay; ¿ se da cuenta ?, como yo digo empleando una palabra bien de nosotros, un "macanero" total porque siempre el chantapufi desplaza al capaz"

Palabras de Enrique Mono Villegas, sacadas del archivo de grabaciones personales y exclusivas de Julio Alvarez Vieyra realizadas con su idea y dirección en los años 1962 a 1965.
Cualquier vinculación con la Argentina de todos los tiempos, es pura casualidad. Real y lamentable


MARTES, DICIEMBRE 4. HORA 15.

Alguna vez se te ocurrió escribir ?

Lo único que tendría que escribir es música y no lo hago.

Por qué no lo haces ?

Por el placer de la improvisación en la conversación. Además porque cada vez que he escrito algo, y como yo soy el autor y siempre explico que los intérpretes deben respetar lo que el autor desea, tengo que pelearme con los músicos, pues ellos tienen que tocar como yo quiero y no como a ellos se les ocurre.
Este asunto de los intérpretes es una constante discusión, pues si escuchamos a diez pianistas diferentes ejecutar la sonata ,"Apasionata" de Beethoven, el resultado debería ser diez interpretaciones exactamente iguales, porque es la misma obra que están ejecutando, tal como Beethoven quiso que la tocaran. Pero si uno oye diez versiones distintas o nueve de ellos están mintiendo o todos son mistificadores, pero esto no se puede comprobar porque todo el mundo se ha combinado para que el intérprete haga lo que se le de la gana, eso sí como una gran recreación.
Es decir: inventar, suprimir, colocar sus propias frustraciones creyendo que son las de Chopin y que por supuesto no son pues este compositor que en primer lugar era polaco.
Es lo mismo que si yo quisiera tocar jazz en lugar de imitar a Coleman Hawkins, Louis Armstrong, Duke Ellington como lo hice toda mi vida y me dedicara a imitar al negro Raúl. En un sentido, son cosas graciosas. Y en otro, hirientes.

Por qué nombras siempre a Adolfo Abals?

Y porque también nombro a Oistraj, Toscanini, Casáls. Es muy simple porque ellos son los que más se han acercado a la verdad absoluta. Adolfo es el que más conoce los ritmos verdaderos y los sabe escribir.
Tuvo una gran discusión porque los escribió en 3/4. El fue quien los descubrió y los desarrolló en un álbum. Me pidió que se los grabara pero puse una condición y era que iba a registrar música criolla, siempre y cuando me dejaran grabar jazz, porque lo ejecuto desde los siete años.

También grabaste la música de "Un tranvía llamado deseo" ?

No. solamente la escribí.

Pero no la pudiste grabar ?

Bueno, justamente fui a USA para realizar ese trabajo. Es decir fui por cuatro cosas, de las cuales únicamente pude hacer una. La primera era grabar con Milt Hinton y Cozy Cole. Eso lo pude hacer. Luego, mi idea era la de grabar un homenaje a los compositores de tangos que más me gustaban: Enrique Delfino, Francisco de Caro, Juan Carlos Cobián y Horacio Salgan. Lo iba a hacer con orquesta grande. Quería devolverles el placer que me habían brindado con su música,porque todavía no sé qué me gusta más. Si cuando toco para los demás o cuando escucho tocar a los que tocan bien. Por supuesto que me disgusta profundamente cuando escucho a un mediocre que tiene fama de cualquier cosa y ejecuta perfectamente mal pero con éxito.

Y cuando escuchas algo así, qué haces?

No puedo hacer absolutamente nada porque como soy colado no puedo chillar pero en cambio si hubiera pagado, provocaría un escándalo.
Soy el enemigo número uno de todos los empresarios, a pesar de ser amigos míos. Siempre he dicho: soy enemigo de este asunto y no sé por qué. Puede ser un idea personal.Entiendo que los artistas sean explotados por los empresarios, los pintores por los marchands y los escritores por los editores.
Y todo el mundo es cómplice. Y como bien dice Jarques Prevert: La libertad es siempre provisional.Y agrego: todos estamos en libertad provisional.

Nunca dirigiste?

Dirigí "Un tranvía llamado deseo" y "Jazzeta", dos obras mías. Y no me pudieron discutir porque fui el director. También quise dirigir el "Concierto Brandeburgués N° 3". Había planificado un programa ideal que contenía las cosas que más me gustaban, por ejemplo: "La suite Iberia" de Debussy.
Por el cante jondo siempre he dicho que la música que más me agrada es la India, el jazz y el cante jondo, porque poseen la misma raiz donde existe la improvisación y la imaginación. En ellas no hay intérpretes. Todos son creadores.

Y vos creás cuando estás tocando el piano?

Para mí es la creación permanente, por eso no escribo porque me ofrece sumo placer. Muchas veces he tocado los mismos temas pero nunca de igual forma. Todos mis discos fueron realizados en primer "track" y después no los puedo ejecutar por más que trato de imitarme. Soy muy complicado para que puedan acompañarme. A veces formo una convención de rutina en el ensayo, pero después me olvido de todo y los muchachos, también. Todo tiene que ser espontáneo pero nadie lo cree porque se hacen trampas. Existen los músicos que no saben improvisar, entonces la escriben...

Clisé?

Claro. Y se levantan como sí estuvieran improvisando pero no saben improvisar.
Empecé a estudiar el piano porque en esa época no existía la radio ni la televisión. Y en casi todos los hogares existía un piano y como nací en una familia de esas que se dicen "bien", casi pertenezco a la aristocracia, aunque un amigo mío me dijo: que yo no era aristócrata, sino aristácrata, justamente por mi rebeldía. Y comencé mis embales sobre críticos, música, intérpretes, público, por todo y digo: es curioso porque ahora tengo 60 años y todo esto lo vengo diciendo desde los 9 años y por eso todo el mundo me llama el "loco Villegas"...

Y por qué te apodan el Mono?

El "mono" me lo puso el compositor Rodolfo Arizaga, por qué, no lo sé. Fue cuando llegué de los Estados Unidos en 1964. Me entrevistó para "Primera Plana" y allí colocó: ''Enrique Villegas a quien sus íntimos lo llaman el "Mono".
Desde ese momento todos me, dicen así, menos mis íntimos amigos que me llaman: Cuasímodo, Rigoletto, enano asqueroso, maldito petizo inmundo y por supuesto José Power,como digo yo, HP el "hijo de puta" y la ''gran puta" es el goce que nos puede dar.
Es el máximo jolgorio, la máxima expresión que tenemos nosotros para definir al tipo que toca como la gran puta.Es un hijo de la gran puta como antinomia de los pobres hijos de puta verdaderos que tampoco sé por qué es.
Y a propósito de hijo de puta, que si ya lo hemos dicho una vez lo podemos repetir, me he pasado mi vida entre una puteada y una carcajada. Nunca sé cuándo se va a producir una u otra. A veces contra mí voluntad, pues creo que va a salir una carcajada y me sale una puteada, o viceversa. Cuando creo que me voy a enojar todo sale fenómeno. Ese es el misterio.
Una vez me encontraba con la embajadora del Sha de Persia. Deseaba que le enseñara el piano a su hija. Le dije que no podía porque me voy a morir. Ya tengo 60 años. Y la única forma que un alumno aprenda todo lo que el maestro tiene que enseñarte, además de poder tocar el instrumento y respetar a los compositores necesita 20 años y yo no sé si los voy a vivir.

Intro : Micky Almada
Fuente: Algún día - Año I Nº 2 -

jueves, 2 de julio de 2009

EL ESTILISTA


De entrada digo, que éste es uno de mis discos de cabecera y que más recomiendo.
A partir de un auto-exilio, queriendo escapar de la neblina densa y pesada de las drogas, Dexter Gordon se radica en Dinamarca donde deja estamentos sonoros de como se debe tejer el sonido del saxo tenor, si se quiere interpretar be-bop.
La fuerza del primer corte que da nombre al disco, comienza con un potente crujido de líneas gruesas y lenguaraces y nos dicen que en el apartamento del jazz, un 8 de septiembre de 1974, Dexter era el jefe. La concatenación de episodios en cada tema y el decurso que toma el disco hasta el último corte, nos hablan de una fiesta en la que el líder dictamina los distintos estados de ánimo que desea ofrecerle al oyente.
Así en "Wee Dot" Gordon le dice a J. J. Johnson que se quede tranquilo, que sus composiciones son reivindicadas con renovado vigor. En "Old Folks", la noche deja su tenue luz encendida, para atizar secretos y complicidades e iluminado certezas en dialogo con el dinamarqués de nombre impronunciable (Niels Henning Orsted Pedersen ) como se lo conocía. "Strollin' " retoma la picardía y la erudición de comprender a la perfección que lo que había hecho Charlie Parker con su música se podía trasladar a la suya y seguir siendo Dexter. "Candelight woman" lo vuelve a mostrar como un comunicador de emociones, donde los sonidos se desdoblan en féminas figuras, con un punzante sentido armónico de la forma de sus composiciones, como en éste caso. "Stablemates" compuesta por Benny Golson y reinterpretada hasta la saturación por otros tenores, no empalaga nuestros oídos, sino que nos invita a quitar la espuma de otras versiones hechas con mayor o menor fortuna y reconocer la claridad que nos penetra, arrebatándonos los sentidos agradeciendo la devoción puesta en ésta.
EL gran final
de esta obra atemporal "Antabus" reafirma la fuerza y convicción del comienzo desplegando una retórica adecuada a la amplia gama de sonidos aquí presentes.
Otro tema de interés es el sello en el que se grabó, "Steeplechase" fundada por Nils Wintheren 1972, estudiante en aquel entonces de la Universidad de Copenhague quien se encargo de grabar a músicos como Dexter, Chet Baker, Stan Getz, Archie Shepp, Thad Jones, ofreciendo al aficionado exquisitezes que ofician de cebo, para perdernos en momentos de escuchas memorables.
Aunque todo placer es efímero, mi cabeza dictamina un deseo para quienes lean esta reseña y compartan
sensaciones olvidadas: escuchar esta obra en Vinilo y quedar perplejos ante el sonido a púa que exudan unos parlantes cargados con el peso de la memoria, la mía en particular. Ya no hay bondad en el mundo.....

Reseña: Micky Almada


Kenny Drew (piano)
Dexter Gordon (tenor sax, soprano sax)
Albert Tootie Heath (drums)
Niels-Henning Ørsted Pedersen (bass)